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Acusan a Pere Batle de tener un compromiso personal con Martín Gual

La Guardia Civil acusa a los directivos de sa Nostra de llevarla a la quiebra

Los tres guardias que investigaron sa Nostra durante el juicio en la Audiencia Nacional

Los tres guardias que investigaron sa Nostra durante el juicio en la Audiencia Nacional

Tres agentes de la Guardia Civil, expertos en materia económica, afirmaron esta mañana en la Audiencia Nacional que la operación de Martín Gual, por la que sa Nostra perdió una fortuna económica, respondió a un compromiso personal del entonces director general, Pere Batle. Esta conclusión la alcanzan tras localizar un correo electrónico, escrito por el fallecido empresario Martín Gual, dirigido a Pau Dolç, quien sustituyó a Pere Batle en la dirección general. El constructor le reconocía que la operación, por la que se le financió la compra de los tres solares de Son Bordoy, respondía a un compromiso personal de Batle, y su sucesor decidió respetarlo, pese a que no estaba conforme con esta inversión económica.

Estos tres investigadores fueron muy duros con los antiguos responsables de la Caja de Ahorros y consideraron que sus decisiones económicas llevaron a la quiebra de la entidad, que tuvo que ser absorbida por otro banco.

Centrados en la operación de Son Bordoy, los agentes aseguraron que se prestó dinero por encima del valor real de los terrenos que están ubicados en el barrio del Molinar. La operación financiera se aprobó sin contar con un peritaje que estableciera el valor real del terreno, teniendo en cuenta que era un solar rústico y que el sector de la construcción se encontraba en plena crisis económica. 

Los tres expertos, que declararon ayer en el juicio que se celebra en la Audiencia Nacional, también analizaron el recorrido que hizo el dinero que se le prestó a Martín Gual. Gran parte de las cantidades que le prestaron para financiar la operación de Son Bordoy terminaron en cuentas en el extranjero, entre ellas en Suiza, para tapar los agujeros económicos que tenía el empresario en otras inversiones. 

También afirman estos analistas económicos que los ejecutivos de sa Nostra conocían la crítica situación económica de la Caja de Ahorros cuando impulsaron esta operación de crédito y la realizaron sin que se cumplieran las más mínimas garantías para autorizar este préstamo. Otra conclusión que alcanzaron era que cuando una operación se trasladaba al Consejo de Administración, que tenía la última palabra, todo ya estaba decidido, por lo que estas reuniones no eran más que una formalidad.

A preguntas de la defensa los agentes reconocieron que los exdirectores generales, Pere Batle y Pau Dolç no se enriquecieron a título personal con esta operación. También incidió la defensa que Martín Gual retornó a España mucho más dinero del que había trasladado a cuentas del extranjero.

Por otra parte, los analistas de sa Nostra también dijeron que desaconsejaron este préstamo porque no se daban las garantías mínimas.

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