Las fracturas por fragilidad en Balears son un problema de salud importante debido a su impacto negativo en la cantidad y calidad de vida de los pacientes que las padecen, y que tendrá aún más relevancia como consecuencia del envejecimiento progresivo de la población.

Por ello, la Sociedad Balear de Metabolismo Óseo (SBMO) y la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN-Illes Balears) reclamaron cuatro actuaciones concretas y factibles de realizar para mejorar estas tareas asistenciales, que serían estas:

Incorporar la atención sanitaria de las fracturas por fragilidad y la osteoporosis como una línea estratégica del Plan de Atención a las Personas con Enfermedades Crónicas 2016-2021 de Balears; dotar de herramientas para la detección del riesgo de fracturas por fragilidad a los equipos de Atención Primaria; permitir la solicitud de pruebas diagnósticas, como la densitometría ósea, a los médicos de Atención Primaria, estableciendo los criterios adecuados para la solicitud de esta prueba y, por último, incluir una alarma en la historia clínica del paciente con fractura previa por fragilidad y en los pacientes con alto riesgo de fractura para facilitar la implementación de medidas preventivas.