El cetáceo que aparecía nadando en aguas de la bahía de Santa Ponça en varios vídeos que circularon activamente por las redes sociales es una ballena gris del Pacifíco que presumiblemente se habría desorientado y habría llegado a unas aguas tan alejadas de su hábitat natural, las costas de California, de manera fortuita. Tras recorrer Santa Ponça, a última hora de ayer fue avistada en Illes Malgrats.

Así lo estimó Txema Brotons, director científico de la Asociación Tursiops dedicada al estudio y la preservación de los cetáceos, que reclamó a los navegantes así como a todas las personas que pudieran llegar a estar en contacto con el animal que lo dejaran tranquilo. «¿Has visto lo delgada que está?», apuntaba Brotons señalando que «es muy posible que se esté muriendo de inanición. Además, es muy improbable que aquí encuentre el alimento al que está acostumbrada. Suele hallarlo filtrando sedimentos que aquí no va a encontrar», lamentó.

«Hay que dejarla en paz, que esté tranquila, que no se acerquen para sacarle fotos o tocarle la piel. Y si permanece en Santa Ponça y los navegantes deben quedarse dos días sin salir a navegar, ¡qué lo hagan! Que la dejen morir con dignidad», reclamó el especialista señalando que el fatal desenlace podría producirse en la misma bahía de Santa Ponça o en el paso del Estrecho, en cualquier lugar.

Pese a este llamamiento y otros oficiales, decenas de personas intentaron ayer acercarse a la ballena gris bautizada como Wally tras una serie de avistamientos por otros puntos del Mediterráneo.

Aunque el Servicio de Emergencias 112 pidió a los ciudadanos que no se acercaran al cetáceo ya que «está enfermo y necesita tranquilidad», muchos ciudadanos se desplazaron hasta la costa de Calvià para ver a la ballena gris que continúa su larga odisea por el Mediterráneo tras perderse y entrar por el Estrecho de Gibraltar y ser avistada en las costas de Italia, el sur de Francia, Cataluña o Alicante, además de pasar cerca de Eivissa hasta llegar a Mallorca.

Avistan una gran ballena gris nadando plácidamente en la bahía de Santa Ponça, en Mallorca Redacción

Se trata de un ejemplar de ballena gris (Eschrichtius robustus) joven que en algún momento de su travesía entre el Atlántico norte y el Pacífico se perdió alejándose de su grupo. La conselleria de Medio Ambiente informó de que técnicos del Consorcio de Recuperación de Fauna de las Illes Balears (COFIB) y del Palma Aquarium realizan el seguimiento del cetáceo con la colaboración de Salvamento Marítimo, los Agentes de Medio Ambiente, el Servicio de Emergencias 112 y la Fundación Save The Med.

Anterior avistamiento en 2010

Brotons añadió que el anterior avistamiento de una ballena gris en el Mediterráneo data del año 2010. «Entonces se la vio en Israel, en Barcelona y Castellón y se barajó que fuera un ejemplar de la población extinta de esta especie que habitaba en el Atlántico», señalaba revelando que en la actualidad las dos poblaciones más numerosas de ballena gris se encuentran en el Pacífico, en las costas de EE UU y en las de Corea.

Los adultos de esta especie alcanzan casi los 15 metros de longitud y las 20 toneladas de peso. La piel es de color gris, con manchas irregulares blancas que forman un diseño característico que permite diferenciar a cada individuo. Presentan el cuerpo cubierto de percebes y otros crustáceos parásitos. Poseen varias protuberancias que terminan antes de la cola, pero carecen de una aleta dorsal verdadera como otros cetáceos.