La presidenta del Consell de Mallorca, Catalina Cladera, ha inaugurado hoy la polémica autovía que enlaza Llucmajor con Campos con protestas de una decena de integrantes de la Plataforma Antiautopista y las ausencias destacadas de sus socios [vea aquí las imágenes], Podemos y Més, que no querían que el Consell realizase una inauguración oficial de la carretera que ha levantado tanta controversia y enfrentamientos entre los partidos de la izquierda y los grupos ecologistas. La ausencia de nacionalistas y podemitas tenía el objetivo de esquivar las protestas de entidades que consideran amigas, como son las ecologistas.

Sin duda la ausencia más destacada ha sido la del conseller de Infraestructuras del Consell, el podemita Iván Sevillano, que es el que gestiona las carreteras de Mallorca y el que ha gestionado la obra. En las filas socialistas no escondían su malestar con sus socios por el hecho de ausentarse en la inauguración de una infraestructura tan importante. Catalina Cladera ha manifestado que respeta la decisión de sus socios, pero ha recordado que “está carretera fue aprobada por unanimidad de todos los grupos políticos del Consell y está incluida en los acuerdos de gobernabilidad de Raixa”.

Los activistas de la Plataforma Antiautopista irrumpieron en el acto al grito de “Qui estima Mallorca no la destrueix” y calificando la carretera de “la autopista de la mentira y la vergüenza”, en claras alusiones a la reducción fallida de nueve metros que prometió el Consell a los ecologistas la pasada legislatura y ha acabado en solo un metro. Catalina Cladera se ha acercado a dialogar con ellos y los Antiautopista le han recriminado que “nos mintieron, este es el mismo proyecto del PP que ha hecho la izquierda”. La presidenta del Consell les ha recordado que es un proyecto que tuvo el respaldo de los grupos del Consell y que a partir de ahora no se desarrollarán más infraestructuras de este tipo en Mallorca.

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Protestas en la inauguración de la autopista de Campos B. Ramon

Durante el acto, los antiautopista se colocaron detrás de las autoridades gritando sus consignas. La alcaldesa de Campos, Xisca Porquer (PP), se ha encarado con ellos reclamando educación cuando hay gente hablando. La conversación subió de tono y otros miembros del PP tuvieron que intervenir, en concreto el alcalde de Llucmajor, Eric Jareño, que se se llevó a Porquer del careo con los integrantes de la Plataforma Antiautopista. Los activistas no eran más de diez, llevaban su popular camiseta amarilla y pancartas con el lema: “Autopista No”. Quien estuvo presente fue la plana mayor del PP, desde los alcaldes de Campos, Llucmajor y Santanyí; pasando por el portavoz en el Consell, Llorenç Galmés, el conseller insular Mauricio Rovira y el diputado Sebastià Sagreras.

La nueva autovía ha costado 28 millones de euros, se ha pagado con el dinero del Plan de Carreteras y las obras han durado cerca de tres años.