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El Govern busca evitar que Son Sant Joan sea un polvorín por la piratería

La patronal del taxi admite que el mal momento del sector eleva el riesgo de tensiones

Imagen de la protesta de los taxistas contra la piratería en Son Sant Joan que tuvo lugar en 2017.

Imagen de la protesta de los taxistas contra la piratería en Son Sant Joan que tuvo lugar en 2017. B. Ramon

Nadie espera que la llegada de turistas durante este verano se acerque a las cifras anteriores a la pandemia, y de ahí la preocupación ante la posibilidad de que la lucha por esos escasos clientes pueda provocar fuertes tensiones entre taxistas y las empresas de microbuses que hacen captación ilegal de viajeros dentro del aeropuerto. La conselleria de Movilidad pretende evitar que Son Sant Joan se convierta en un polvorín, por lo que el director general de Transporte Terrestre, Jaume Mateu, anuncia ya que en junio se activará un equipo de inspección compuesto por entre siete y nueve personas para intensificar la vigilancia que se desarrolla en estas instalaciones.

Jaume Mateu recuerda que antes de la aparición del coronavirus el equipo de inspectores ya estaba desplegado por estas fechas, pero el hecho de que aún no se haya puesto en marcha «no supone en absoluto que el tema se haya dejado de lado», sino que se explica porque la cifra de pasajeros en el aeropuerto sigue siendo mínima. De este modo, todos los planes del sector turístico y del Govern apuntan a un inicio de la temporada turística en junio, momento en el que se reactivarán los controles «al 100%».

Hay un aspecto en el que coinciden plenamente el director general y el presidente de Taxis-Pimem, Biel Moragues, y es que en este sector los malos resultados registrados durante el último año hacen que exista una especial sensibilidad contra las empresas de microbuses que intentan captar clientes dentro de Son Sant Joan, algo que está prohibido, reduciendo así aún más la clientela de los taxistas.

Turnos reducidos

En este sentido, Moragues recuerda que en estos momentos en Palma solo pueden trabajar un 20% de los taxistas en horario de mañana y otro 20% durante las tardes, dada la escasez de clientela, aunque a partir del día 16 esos porcentajes se elevan al 30% en cada turno, con la posibilidad de llegar al 40% si en algún momento se determina que es necesario.

Un aspecto que siempre se recuerda es la protesta contra la piratería que los taxistas protagonizaron en mayo de 2017 y que durante una tarde colapsó la salida de los visitantes de estas instalaciones.

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