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Los expertos cuestionan las decisiones de Sa Nostra

Los peritos coinciden en que no se debió realizar el proyecto con Martín Gual

Uno de los exconsejeros que declaró ayer.

Uno de los exconsejeros que declaró ayer.

Los peritos que han estudiado la dinámica económica de Sa Nostra coinciden en un aspecto: la operación con Martín Gual no debió realizarse jamás, por las consecuencias negativas que sufrió la caja de ahorros.

El tribunal de la Audiencia Nacional continuó hoy escuchando, por segunda jornada consecutiva, las conclusiones de los expertos que han elaborado distintos informes y que representan la principal prueba de la acusación, para imputar graves delitos económicos a los exejecutivos de la desaparecida caja de ahorros. Solo el perito presentado por la defensa rechaza estas acusaciones y sostiene que las pérdidas económicas de Sa Nostra se debieron más a la coyuntura de crisis, que a las decisiones de los ejecutivos. 

El desaparecido Martín Gual aceptó el encargo que le ofreció el exdirector general, Pere Batle, para que comprara los terrenos de Son Bordoy y sus alrededores. Eran solares rústicos propiedad de dos empresas en dificultades, Fbex e Ibercom, que tenían problemas para devolver el préstamo a Sa Nostra. Esta compra de terrenos rústicos, que después consiguieron convertirse en urbanizables, fue financiada por la caja de ahorros.

El empresario aceptó el reto, pero impuso una condición: Sa Nostra debía comprarle su participación en dos de sus sociedades. Los peritos cuestionan esta operación, porque se hizo sin analizar el valor de los terrenos que disponían estas empresas, situados en la Península. Los expertos mantienen que se pagó un sobreprecio por estos solares, además teniendo en cuenta que el banco ya tenía una participación en estas dos sociedades. Al final toda la operación fracasó y Martín Gual no pudo devolver el préstamo del dinero recibido.

Los expertos consideran que Sa Nostra debió continuar con las dos empresas Fbex e Ibercom, y no acudir a Martín Gual para que se sumara al proyecto. Los expertos del Banco de España sostienen que lo más lógico desde el punto de vista bancario hubiera sido ejecutar el préstamo y embargar los terrenos, en vez de intentar venderlos a otro empresario. Sa Nostra hubiera sufrido pérdidas, pero muy inferiores a las que después tuvo.

Por otra parte, el tribunal también escuchó a varios exconsejeros e de Sa Nostra. Eran personas que representaban diferentes sectores sociales, que cada mes se reunían para aprobar las operaciones de crédito que les presentaba. Los consejeros coincidieron en que en la reunión disponían de toda la información de la operación, pero que era un material muy técnico y pocos sabían interpretarlo. Por ello, eran los directores generales los que explicaban el proyecto. Los consejeros se guiaban por un principio de confianza hacia los ejecutivos y porque las operaciones habían pasado los filtros previos de análisiso.

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