«Es una ley que no cumple con nuestras expectativas ya que no recoge nuestra opinión ni tampoco nuestras propuestas». Medio centenar de repartidores se manifestaron ayer en Palma a través de una marcha motorizada contra la nueva Ley rider que se aprobó en el Consejo de Ministros. Una protesta que arrancó en la Plaza España y finalizó frente al Consolat de Mar

La nueva Ley rider, sobre la que se lleva trabajando y deliberando durante varios meses, obligará a las plataformas a contratar a estos trabajadores como asalariados, por lo que estos perderían la condición de autónomos. De hecho, esta fue una de las principales quejas y reivindicaciones por parte de los repartidores en la manifestación. 

«Es uno de los puntos con los que no estamos nada de acuerdo. Se supone que nos tendrían que contratar directamente las plataformas, pero la ley no va a regular eso y seguramente permitirá que lo hagan vía subcontrata. Con esto, las empresas nos harán firmar contratos de uno o dos meses, con muy pocas horas y bajo el salario mínimo. Al final perderemos el 50% de nuestros ingresos netos», aseguró Mercedes Echegaray, portavoz de Repartidores Unidos en Palma.

Atados a una plataforma

Asimismo, otra de las principales reivindicaciones es que, con la llegada de esta ley, los trabajadores perderían autonomía para elegir sus horarios y el número de plataformas con las que pueden colaborar.

«Actualmente estoy trabajando con 3 plataformas pero con este nuevo decreto nos obligarán a estar sólo con una. Además, yo compagino el ser repartidor con otra actividad, y en el caso de estar subcontratado por una tercera empresa, me supondría una obligación de horarios que no sé si podría cumplir. Me sería muy difícil hacerlo», explicó Pedro Campuzano, uno de los riders que asistieron a la manifestación.

Por otro lado, la portavoz del movimiento, Echegaray, expresó que la manifestación de ayer fue «el último cartucho que nos queda antes de que la ley se lleve a cabo». 

Además, indicó que «después de un año de deliberaciones, esta normativa se debería convalidar a través de tramitación parlamentaria, no de un decreto ley. De esta forma, defendió que «los partidos podrían presentar enmiendas, especialmente en el aspecto de la subcontratación de las plataformas».

Por último, la marcha motorizada finalizó frente al Consolat de Mar a través de pitos y proclamas con una pancarta en la que se podía leer: ‘no al decretazo Ley rider, por una ley justa que nos regule a todos’. «Solamente pedimos que nos escuchen y tengan en cuenta nuestras necesidades para llevar a cabo esta ley», concluyeron los repartidores.