«El Consell de Mallorca no planteará ni ahora ni en el futuro poner peajes en las carreteras de la isla», aseguró ayer la institución. «Nuestra política es quitar peajes, no ponerlos, pero es que además los planes del Gobierno no son de aplicación en la isla, porque en Mallorca no hay carreteras del Estado, dependen todas del Consell», aclaró.

La institución insular quiso salir de esta manera al paso de las repercusiones que pueden tener en Mallorca los planes del Gobierno de poner peajes en carreteras nacionales y regionales de toda la red viaria, en una medida que además incluye un impuesto al transporte aéreo.

Horas antes de la reacción del Consell, el portavoz adjunto de Més per Mallorca en el Parlament, Josep Ferrà, rechazó la intención del Gobierno de incorporar peajes en la red de alta capacidad, autovías y autopistas de todo el Estado a partir de 2024. De acuerdo con la formación ecosoberanista, la decisión del Ejecutivo afectaría a tres vías de Mallorca: la que une Palma con Peguera, la que va desde Palma hasta sa Pobla, y la que enlaza Palma y Llucmajor.

Según Ferrà, «sólo la propuesta ya supone un ataque y una falta de respeto a la ciudadanía de las islas». El diputado ecosoberanista censuró que «el gobierno español parece no tener fin en su intento de expoliarnos todo lo que pueda y más». Ferrà lamentó esta propuesta que el Gobierno, en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, ha enviado a la Comisión Europea. Si bien desde Més se comparte la filosofía de incentivar una movilidad más sostenible, «esto no puede hacerse aumentando la excesiva carga fiscal que ya padecemos», indicaron. En este sentido, criticó que «mientras el Estado sigue sin compensar los costes de insularidad, incrementa la presión sobre particulares y empresas vía impuestos». Además, apuntó que «el Estado incumple su obligación con respecto a la red viaria de Mallorca» y recordó «la deuda pendiente del convenio de carreteras y la nula inversión en transporte ferroviario o en el transporte metropolitano de Palma». El diputado señaló que la ciudadanía «ya paga un peaje en la sombra a causa de la mala gestión por parte de la derecha» y mencionó como ejemplo la carretera de Manacor, que con el peaje encubierto habrá costado 560 millones de euros cuando el Consell de Mallorca termine de pagarla en 2042. El coste de esta infraestructura fue de 145 millones y con el sistema de pago por vehículo y en función de la siniestralidad, ideado por la expresidenta Maria Antònia Munar, se triplicará el precio.

El Gobierno quiere cobrar peaje en toda la red de carreteras a partir de 2024 Agencia ATLAS / EFE