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Turismo

Los turoperadores vigilan que Armengol salve las restricciones

Desde Alemania y Reino Unido se sigue con atención que el Govern logre mantener la pandemia controlada con la llegada del turismo nacional

Turistas alemanes en el hotel Allsun Pil·larí de Platja de Palma, en Semana Santa.

Turistas alemanes en el hotel Allsun Pil·larí de Platja de Palma, en Semana Santa.

El Govern tiene que hacer encaje de bolillos para salvar el verano. La prioridad de Baleares son los mercados alemán y británico por su dependencia histórica del turismo internacional, lo que ha llevado al archipiélago a ser la comunidad más castigada por la crisis después un año y medio desde la última temporada de éxito. Desde el Consolat de Mar se batalla porque Berlín y Londres nos consideren una república turística independiente que ha sido capaz de mantener niveles bajos de covid a pesar de la disparidad del resto de CCAA. Con el fin del estado de alarma, el domingo, los turoperadores vigilan que la presidenta Francina Armengol logre salvar las duras restricciones que nos han llevado a una posición privilegiada, en peligro con una llegada descontrolada del turismo nacional.

Los turoperadores de Alemania y Reino Unido celebran la contención de la pandemia en las islas, a pesar de la cuarta ola de covid y con el espaldarazo de que la llegada de los 40.000 turistas germanos de Semana Santa no alteraran la situación epidemiológica. Entonces estaba fuera de juego la llegada de viajeros de otras CCAA por los cierres perimetrales. «En verano vendrá el turismo nacional, ojo que Armengol pueda seguir con sus restricciones y no se abran las islas para toda España; los buenos datos pueden cambiar», advierten desde la intermediación.

"En verano vendrá el turismo nacional, ojo que Armengol pueda seguir con sus restricciones y no se abran las islas para toda España"

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El trabajo de lobby que lidera Iago Negueruela con los mercados alemán y británico podría saltar por los aires. El conseller de Turismo sabe mejor que nadie que Baleares está al borde del precipicio tras un 2020 con 1,7 millones visitantes extranjeros, después de perder 13.000 millones en gasto turístico y 12 millones de turistas. Él mismo recordaba a inicios de año, que sumando el mercado nacional (1,3 millones) alcanzamos 3 millones de viajeros; una mísera cuarta parte.

A sabiendas de que en la pelea por la cuota del turismo nacional Baleares parte con desventaja por su dependencia del transporte aéreo y ser un destino caro para los golpeados bolsillos de los españoles, no se puede seguir dejando de lado el mercado nacional —de ahí la campaña que el Govern anuncia con motivo de Fitur, a partir del 19 de mayo— y hasta, por fin, llegarán los bonos para hacer turismo interislas. Son alternativas en la recámara. No salvarán el verano, pero todo suma, más si por la pandemia volvemos a pinchar en turismo internacional. La primera opción en tiempos convulsos es el mercado doméstico, en Mallorca y en todo el planeta cuando no hay manera de planificar vacaciones, ya en mayo y con los gobiernos con los pelos de punta ante una salida descontrolada de viajeros, el pavor ante las olas de covid y las mutaciones del virus que amenazan la vacunación.

El trabajo de 'lobby' que lidera Iago Negueruela con los mercados alemán y británico podría saltar por los aires

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Grecia, principal competidor

Todos los destinos del Mediterráneo se miran de reojo. «Grecia es el principal competidor», señalan fuentes conocedoras de la comercialización, Creta pisa fuerte.

El sector turístico británico presiona para que Boris Johson publique el semáforo de viajes esta semana. «Saben cuál es la situación de cada destino» y el futuro inmediato del archipiélago en ese mercado «va a depender de si resulta ‘agraciado’ con el verde (con costosos PCR ) y de si se le considerará diferenciado de la España peninsular. El Gobierno británico juega al despiste, «se dice una cosa y luego la contraria» y los medios «están todo el santo día especulando».

Así las cosas, las patronales de viajes británica y alemana defienden los viajes organizados. Este miércoles la germana DRV afirmaba que «no son el motor de la pandemia» como ha confirmado el Instituto Robert Koch, y vuelven a poner de ejemplo la Semana Santa en Mallorca. Lo que no necesitamos es «otro ataque» desde « la política» se quejan por si Angela Merkel vuelve a darles un disgusto a la puerta del verano.

Las claves

Semáforo británico: Baleares pendiente de si se gana el ‘verde’

La prensa británica no para de hablar sobre la clasificación que tendrán los destinos según el sistema de semáforo y de las ganas de salir de vacaciones.


Desescalada alemana: a la espera de que Merkel no dé sobresaltos

El 12 de mayo expira el plazo. Todavía no se recomienda viajar a Baleares. Los test obligatorios al regreso están en vigor en principio hasta el 12 de mayo.


Pruebas diagnósticas: el precio de los test clave para la movilidad

Han llegado para quedarse y encarecen los viajes. Alemania permite antígenos. Reino Unido exige PCR y todavía rondan 120 libras.

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