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Diario de Mallorca

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En contra | Caterina Canyelles: «La frase más oída es ‘por cada dos víctimas, diez no lo son’»

Caterina Canyelles (Sa Pobla, 1982) es doctora en Antropología por la Universitat de Barcelona, con una tesis sobre ‘Masclisme i cultura jurídica’ ahora reescrita como un libro «sin lenguaje encriptado», que penetra en las entretelas de la gestión judicial de la violencia de género

Caterina Canyelles, doctora en Antropología, publica 'Masclisme i cultura jurídica'.

Para que se haga cargo del tipo de entrevista: «¿El procedimiento judicial empeora la violencia machista?»

No diría que la empeora, pero puede haber una reproducción de la misma violencia durante el proceso judicial.

¿Una jueza sería mejor que un juez para evaluar la violencia machista?

Una jueza puede reproducir el machismo de la misma manera que un hombre. Ser mujeres nos da una mayor proximidad, por haber padecido la violencia más que un hombre, pero también dirías que un obrero no puede votar a un partido de derechas. Y pasa.

¿Ana Orantes fue la protomártir?

Sus declaraciones días antes de ser asesinada por su marido hicieron que se gestara la ley de 2004, que es bastante avanzada pero con el problema de que no se aplica todo lo que contiene.

Una abogada le dice que el machismo no existe «porque lo tengo superado».

No lo identifican y, cuando les preguntas cómo explican las decenas de asesinatos, los atribuyen a gente pobre, sin estudios, inmigrantes. Es decir, suman prejuicios clasistas, racistas y xenófobos.

En la violación de La Manada, un juez dice que la víctima disfrutaba, y sigue ahí.

No entiende la violencia machista. Su voto particular demuestra que no está capacitado, al menos para estos casos. Concuerda con lo que he visto. La lectura de la realidad que hace este juez, que es cuestionar el comportamiento de la mujer antes, durante y después de los hechos delictivos, se repite a menudo.

El fiscal de otra Manada reciente fue muy criticado por su interrogatorio a la víctima.

Algunas preguntas que hizo a la mujer violada eran pertinentes aunque fueran molestas, incómodas y aunque revictimizan. La mayoría eran impertinentes, como la insistencia en «¿pero está usted segura?»

¿No se puede dudar del testimonio de una víctima?

Si me habla del proceso judicial, ha de seguir la presunción de inocencia. Otra cosa es que, como ciudadana y feminista, yo no cuestione la declaración de una mujer que dice que ha sufrido violencia de género. Se trata de no ponerlo en duda por sistema.

En Palma, al denunciar una desaparición nunca resuelta, «¿vuestra amiga es una mujer fácil?»

Sobre un hombre no lo hubieran preguntado. Se culpabiliza, se mira qué han hecho las mujeres para desaparecer en este caso, o para ser asesinadas.

Otra abogada le dice que «por cada dos víctimas, hay diez que no lo son».

Esta es la frase más escuchada, formulada de muchas maneras distintas. Me sorprendía por lo explícito y por la libertad con la que se expresaban. La idea de que la mujer se lo ha buscado viene desde Eva.

¿El juez Carlos Izquierdo es el coautor del libro?

Carlos Izquierdo es la persona que me ha abierto las puertas de su juzgado, ha sido mi maestro de Derecho. He podido profundizar muchas cosas gracias a su magisterio.

Como antropóloga, ¿por qué esto ocurre en la pareja, y no en la empresa o en la educación?

Pasa por todo, pero el agravante es que la vulnerabilidad está más presente en la pareja. Nos confiamos, porque se supone que construyes un proyecto de vida, y por el entramado del amor romántico.

Según usted vivimos una «cultura machista», pero en el Gobierno y el Govern hay mayoría de mujeres.

Si el machismo solo lo reprodujeran los hombres, no disfrutaría de la hegemonía que tiene. También vivimos en una sociedad clasista, pero hay una inmensa cantidad de pobres y una ínfima parte de gente rica. Somos machistas todos, hombres y mujeres.

¿Pero esa «cultura machista» no cambia, según que haya menos o más mujeres gobernando?

Mejora si se gobierna desde una perspectiva feminista, que pueden tener hombres y mujeres.

¿La dramaturgia judicial tampoco ayuda?

El escenario del juzgado afecta a todos los actores. Son espacios arquitectónicamente fríos, con una jerarquía donde tú eres una mandada. Ahora calla, ahora habla, ahora «remítase a los hechos». Tienes muy poca autogestión de tu conflicto.

¿La violencia machista puede pasarle a cualquiera?

Sí, porque no hay un perfil de víctima. Cualquiera puede serlo, porque nos hemos educado con códigos que incluyen ese dogma que nos sobrevuela de ser muy románticos.

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