Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Opinión

Cort no manda nada en la Policía Local | Por Matías Vallés

Agentes de la Policía Local de Palma.

Agentes de la Policía Local de Palma.

La expresión de «mafia de la Policía Local de Palma» no solo viene avalada por un rosario de imputaciones, procesamientos y condenas penales, en un porcentaje muy superior al habitual en un cuerpo policial democrático. La citada expresión ha sido asumida además por alcaldes conservadores como Mateo Isern, con cuatro años al frente de Cort. Al preguntarle:

-Bajo su mandato floreció la mafia de la Policía Local.

-En este momento es el problema más grave que existe en Cort, y lleva incrustado diez o quince años como mínimo. Me siento corresponsable, debí haber hecho más cosas en la Policía Local y no fui capaz de hacerlas.

La izquierda ni siquiera lo ha intentado. Como de costumbre, el PSOE decidió convivir con la piovra desde el fingido candor, recolocando y promocionando. Esta hipocresía ha empeorado la situación. Su erupción más reciente aflora con la relajada presencia en la sede policial de agentes condenados en firme, por delitos que atentan contra la esencia de su trabajo.

La triste concejala socialista se ha apresurado a desmentir un autohomenaje con condenados en dependencias policiales, en un ejercicio de tartufismo a la altura del «aquí se juega» del capitán Renault en Casablanca. La edil solo demuestra la cesión de la propiedad del cuartel de San Fernando, que en principio corresponde a los ciudadanos. En primer lugar, se enteró por la prensa. En segundo, su sueño no se perturbará ni si montaran un castillo de fuegos artificiales.

Los palmesanos tienen derecho a sentirse intranquilos, porque Cort no manda nada en la Policía Local. Bajo esta premisa se realiza la vigilancia de un estado de alarma que cercena libertades fundamentales, y se distorsiona el trabajo ejemplar de profesionales policiales que saben dialogar con la ciudadanía, sometidos a un doble yugo viciado. Porque la cuestión no es quién vigila a los guardianes, sino quién corrompe a los corruptos.

Compartir el artículo

stats