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La NASA utilizará en la Luna y Marte un robot mallorquín ideado para arar

La máquina de Son Durí, ideada hace una década por Damià Bover para arar la tierra, logra la certificación tecnológica en Estados Unidos y servirá de prototipo para futuras obras de minería en la Luna y Marte

Joan Bover Trobat, Rafel Bover Mulet, Volker Nannen, Damià Bover Trobat y Dieter Zöbel.

Joan Bover Trobat, Rafel Bover Mulet, Volker Nannen, Damià Bover Trobat y Dieter Zöbel.

El robot que Damià Bover ingenió hace una década en la finca agrícola de Son Durí (Vilafranca de Bonany) para arar la tierra sigue avanzando en su largo camino para lograr ser utilizado por la NASA como vehículo para desplazarse en la Luna. El sistema de transporte por interenclavamiento (Interlock Drive System) nacido en Mallorca ha recibido ya la ansiada certificación tecnológica otorgada por la ASCE (Sociedad Estadounidense de Ingenieros Civiles), y el equipo de impulsores del invento ha sido invitado a realizar dos ponencias la semana que viene en la ‘Conferencia de la Tierra y el Espacio. Ingeniería para entornos extremos’ organizada por esta entidad americana.

Los contactos abiertos hace dos años en Los Ángeles, cuando participaron en un simposio de Caltech (Instituto de Tecnología de California), han derivado en nuevas vías de trabajo y de aplicación para su tecnología. Y es que han descubierto que el sistema de desplazamiento mediante picos que se van clavando en el suelo para permitir avanzar la plataforma puede encontrar su sitio en el sector de la robótica espacial si se aplica para mover maquinaria de obra civil. «Por lo visto, -cuenta Bover-, los alunizajes provocan enormes nubes de polvo y piedras, por lo que se está trabajando en la construcción de bases lunares. Y es aquí donde entraría en juego nuestra máquina, ya que mover grandes rocas es imposible por la gravedad y por la esponjosidad de la superficie, ningún vehículo de fricción puede hacerlo. Nuestro sistema de agarre serviría tanto para nivelar el terreno como para retirar materiales o mover la maquinaria de las obras que quieren hacer, que son pistas de aterrizaje y de lanzamiento, conexiones de cableado o instalaciones subterráneas».

Perforar la Luna

De los proyectos y aventuras que Bover ha escuchado que se están cocinando en la nueva carrera espacial, deduce que el objetivo de la NASA es perforar la Luna extrayendo materiales para ponerlos en órbita, y que esto sea la plataforma de lanzamiento para la misión auténtica, que es poner rumbo a Marte. «Es como un entrenamiento para la llegada a Marte y poner en marcha proyectos de minería», añade el impulsor mallorquín.

En 2017 el proyecto Utopus de Bover dio un salto de calidad cuando un equipo de profesores universitarios alemanes -Volker Nannen y Dieter Zöbel, de Koblenz-Landau, y David Reiser, de Hohenheim- visitaron Son Durí y pasaron a formar parte del equipo de lanzamiento de la nueva máquina. En esas universidades han continuado investigando e introduciendo nuevos conceptos al aparato y, por ejemplo, se ha logrado dotarlo de capacidad de maniobrar, es decir, de poder hacer giros. Además, contaron con una ayuda económica de 70.000 euros del gobierno alemán para desarrollar el sistema y seguir profundizando en la investigación básica.

Imagen del robot que podría ser utilizado por la NASA como vehículo para desplazarse en la Luna.

A pesar de ese empujón inicial que tuvieron en Alemania, las siguientes citas europeas fracasaron y rápidamente entendieron que el único camino era cruzar el Atlántico y sondear el mercado estadounidense. Así fue como en junio de 2019 contactaron con el Instituto de Tecnología de California, y allí el ingeniero del Centro Kennedy de la NASA Robert P. Mueller contactó con ellos y les marcó las líneas de despliegue industrial que necesitaban corregir para hacer atractivo su proyecto en la carrera espacial. «En Los Ángeles entramos en contacto con intermediarios, con abogados… allí encontramos todos los recursos necesarios para lanzar el proyecto, y además, la NASA impulsa la creación de este tipo de nuevas empresas», destaca Bover.

"Nos abren las puertas de la Luna, pero para conseguir un permiso en Mallorca para hacer fotos del prototipo no me lo conceden"

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En la conferencia de la Tierra y el Espacio que se está llevando a cabo desde el 19 abril y que concluirá el próximo día 23 -en formato virtual-, Volker Nannen, como director científico, y Damià Bover, como inventor, intervendrán presentando dos estudios: el primer tema será ‘Vehículo integrado de detección y movimiento de tierras para la construcción de plataformas de aterrizaje’, y el segundo, ‘Picos entrelazados para una movilidad extrema’. «Esta conferencia -añade el inventor- es clave para encontrar personas y equipos para seguir mejorando, el objetivo es despertar el interés en empresas desarrolladoras. Después el siguiente paso será intentar convalidar esa certificación americana en Europa, pero esa será otra historia».

Y es que, a pesar de que los sueños del equipo Utopus están dirigidos a aventuras espaciales, Bover no pierde de vista el motivo inicial de su quimera, que no era otro que una máquina para arar sus cebollas funcionando con placas solares. «No perdemos de vista los usos agrícolas, aunque la verdad es que aquí todo es muy complicado. Nos abren las puertas para proyectos en la Luna, pero cuando tengo que conseguir un permiso de un ayuntamiento en Mallorca, como el de Muro o el de Palma, para hacer una sesión fotográfica del prototipo en una playa, me tratan como a un loco y no me lo conceden. Resulta curioso».

Damià Bover muestra un prototipo ideado por la NASA similar a su propio sistema, en la finca de Son Durí de Vilafranca.

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