Jaume Far, director de la Oficina de Lucha contra la Corrupción ha comparecido está mañana en el Parlament para explicar el informe de la Sindicatura de Comptes que le acusa de “irregularidades en la contratación y en recursos humanos”. Far ha calificado los argumentos del informe de la Sindicatura de “falsedades y mentiras”. En el fondo subyace la guerra abierta entre altos funcionarios que ha terminando implicando al PSIB-PSOE a raíz de las investigaciones de Far sobre vacunación de altos cargos o sobre las contrataciones de urgencia de la conselleria de Salud.

Far ha reclamado la creación de una comisión de investigación para dirimir sí la Sindicatura ha actuado de forma correcta o por el contrario su departamento ha seguido la legalidad vigente, como mantiene. El director de la Oficina Anticorrupción ha asegurado que “la Sindicatura se ha pasado y ha atacado la línea de flotación de la Oficina”. Ha añadido que "no sé los motivos por lo que la Sindicatura no ha contestado a las alegaciones y aquí solo se está dando por bueno el informe de ellos y no se tienen en cuenta nuestras argumentaciones", ha aseverado el director de Anticorrupción. Después de la comparecencia se le ha preguntado a Jaume Far si se sentía perseguido por algunos estamentos del Govern. En principio ha dudado pero acto seguido ha afirmado con rotundidad: "Podría decirse que sí. Se ha puesto en duda la honestidad e integridad de la Oficina de Lucha Contra la Corrupción y por consiguiente la mía".

Ha mantenido en todo momento que las irregularidades a las que alega la Sindicatura son del tipo formal y en ningún momento sustanciales, “ya que ellos no aceptan la documentación con la firma biométrica y consideran que no se ha trasmitido la documentación, pero en ningún momento cuestionan las contrataciones”, ha aseverado. Far ha defendido los contratos menores supuestamente irregulares, que suman un total de 22.500 euros y solo tres están por encima de 1.000 euros, puesto que esas objeciones solo aluden a la carencia de una firma electrónica que, según su criterio, "no es obligatoria". "El problema está en el garabato", ha explicado, mientras mostraba una sentencia del Supremo que daba validez a este tipo de firma y que la Sindicatura no la acepta.

Asimismo, Jaume Far ha exhibido informes de la Sindicatura sobre consells insulars o de las conselleries de Educación y Salud donde la propia sindicatura detectó desfases en contratos de más de 50 millones “y concluyó que se ajustaban a la legalidad vigente”. Con estos informes de otras instituciones el director de Anticorrupción ha querido denunciar la "doble vara de medir" de la Sindicatura con respecto al informe que ha hecho para otras instituciones y el de su departamento.

Desde el PSOE, la diputada Pilar Carbonero, han mostrado su “preocupación por el informe de la Sindicatura y las graves irregularidades que describe y su departamento no debe ser ajeno a ello”. Carbonero ha cuestionado en todo momento la actuación de Far y durante gran parte de su intervención se ha dedicado a regañarle y dar por buenos solo los argumentos de la Sindicatura. Por su parte, Maria Antònia García del PP le ha recordado que “hay un claro intento gubernamental para dejarlo a usted como un incompetente y buscas su relevo”. Ciudadanos y Vox han decidido defender la actuación de Far. Sergio Rodríguez, diputado de Vox, ha sido el que ha propuesto la comisión de investigación y ha recordado que “Si es cierto lo dice la Sindicatura el señor Far debe dimitir y si son falsas el que debe marcharse es el Sindico mayor de la Sindicatura”.

Més per Menorca denuncia persecución del PSOE contra Jaume Far

El diputado de Més per Menorca, Josep Castells, ha lamentado que por parte del PSOE "se ha visto que está en una línea de persecución y descrédito hacia la Oficina". "Hay un conflicto entre dos organismos de control de la comunidad, que son la Sindicatura de Comptes y la Oficina Anticorrupción, que es un conflicto poco edificante", ha añadido Castells. En la misma línea, la portavoz parlamentaria de Cs Patricia Guasp, ha considerado "lamentable" que el PSIB y el PP "utilicen la Oficina para tirarse los trastos a la cabeza". Guasp ha criticado que "el PSIB es quien incumple reiteradamente la mayoría de los informes de la Sindicatura, sobre todo el IbSalut", a la vez que ha censurado que "el PP quiere cerrar la Oficina Anticorrupción pero luego la utiliza en el caso de las vacunas exigiendo los listados".