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Opinión

Israel lo abre todo con datos de Balears | Por Matías Vallés

Una enfermera vacuna a un hombre en un hospital de Tel Aviv.

Una enfermera vacuna a un hombre en un hospital de Tel Aviv. RONEN ZVULUN

Gracias a una proporción de vacunados que multiplica por once a la paupérrima cifra balear, Israel ha recuperado la denominación de Sodoma y Gomorra mundial. Se ha difundido que el país asiático ha abierto de par en par los bares donde se brinda a la salud de Pfizer, y ha levantado la prohibición de la mascarilla en exteriores.

Desde la envidia perezosa, se presupone que Israel se desmelena porque ha suprimido al coronavirus. Sería lógico, pero es falso. Las restricciones se han eliminado con datos pandémicos perfectamente comparables a las estadísticas de Balears. Por ejemplo, la apertura de las compuertas se produjo el pasado fin de semana con 17 muertos en un solo día, según el Gobierno israelí. Corrigiendo los nueve millones de habitantes, se obtiene el equivalente de tres fallecimientos en Balears, cuando la mayoría de días de abril han registrado un cero en este apartado letal, ayer un dos.

Los nuevos contagios diarios en el país de la Jerusalén liberada ascienden a 171, en los datos oficiales más recientes. Se traducen a 23 en Balears, la mitad de los 45 registrados ayer mismo. Y así sucesivamente, Israel mantiene 2.200 casos activos, por novecientos en el archipiélago.

Sin necesidad de rebajarse al primitivismo del Madrid de Ayuso, hay países civilizados que equilibran una incidencia controlada con una recuperación de las libertades. El Govern deberá aprender a no avergonzarse de sus propios datos positivos, por increíbles que parezcan.

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