La presidenta del Govern, Francina Armengol, insiste en la necesidad de una “desescalada lenta“ de las restricciones en Baleares que justifica en la presencia de la variante británica. La líder del ejecutivo, que ha avanzado hoy en el Parlament que será el viernes cuando se aprobarán las restricciones para los próximos quince días, ha defendido que “la desescalada lenta nos permite salvar vidas y posicionar las islas para reactivar la economía”.

La presidenta ha respondido así a la portavoz de Ciudadanos, Patricia Guasp, quien por su parte le ha pedido “hacer una reflexión” para flexibilizar las medidas y abrir el interior de bares y restaurantes ante la baja incidencia de la covid en Baleares. “Hay que encontrar el equilibrio”, ha reclamado Guasp que ha anunciado que ante los cambios de criterio su partido pedirá las actas e informes de las reuniones del comité científico del Govern. En este sentido, la liberal ha recriminado que el semáforo covid duró un mes y que “no han explicado porque ya no sirve”.

Precisamente, a esto último es a lo que la presidenta Armengol ha apelado a la aparición de la variante británica en diciembre para cambiar de estrategia: “Fue la cepa británica quien hizo decir a la comunidad científica que había que evitar desescalar demasiado rápido”. “¿Prefiere el equilibrio de Madrid con 260 muertos por cada cien mil habitantes?”, ha preguntado la socialista a la líder de Ciudadanos.

Cabe recordar que tal y como ha avanzado hoy este diario, el Govern planea mantener otros quince días el interior de los bares y restaurantes cerrados y permitir solo la ampliación del aforo y de los horarios de las terrazasUnos planes que han provocado de nuevo el rechazo del sector hostelero.