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Diario de Mallorca

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SANIDAD

Los centros de salud apuestan por las videoconsultas

El Servei de Salut ha instalado modernos ordenadores con cámaras incorporadas desde los que se puede llamar al paciente pero que carecen aún del ‘software’ para ser utilizados

Un centro de salud de Palma, con las limitaciones de acceso habituales en esta pandemia. Manu Mielniezuk

La sanidad pública celebró ayer, lunes, la efeméride del nivel asistencial calificado como su «puerta de acceso». Pero la accesibilidad a los centros de salud se ha visto resentida por la pandemia de covid-19 y ahora la principal iniciativa pasa por aprovechar la crisis para cambiar un modelo ya obsoleto.

 «La Atención Primaria, cenicienta del sistema sanitario, agoniza y desde hace meses se encuentra en la Unidad de Cuidados Intensivos con respiración asistida y mantenida a duras penas por la falta de respiradores como consecuencia de la covid-19». Esta contundente conclusión la suscribe Fernando García Romanos, médico de familia de un centro de salud de Palma que asimismo preside la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) en Balears.

Contactado para que valorase hacia dónde se dirige este nivel asistencial tras las limitaciones impuestas por la pandemia, señala que «hemos tenido que adaptarnos a las circunstancias, siempre en precario, con sensación de impotencia, agotamiento y vulnerabilidad. El trabajo multiplicado por la burocracia, con conversaciones telefónicas improductivas y jornadas maratonianas sin descanso, han incrementado el grado de burnout de los profesionales, que también sufren daños de salud mental».

Este desolador panorama se plasma en pleno esfuerzo del Servei de Salut por reconvertir este nivel asistencial. Ya se han instalado en las consultas modernos ordenadores dotados de cámaras para realizar videoconsultas... pero aún carecen del software para funcionar. Y desde ellos se pueden realizar llamadas que evitan el colapso de las centralitas de los centros de salud... pero los médicos han de aportar sus propios auriculares para evitar tener que aguzar bien los oídos.

García Romanos lamenta que se haya impuesto una asistencia telefónica con muchos días de espera que ha permutado el ojo clínico por el oído clínico y en el que la imprescindible labor de las enfermeras en el seguimiento y cuidado de las enfermos crónicos sea hoy testimonial al estar volcadas en las tareas de lvacunación.

Elena Muñoz preside la Societat Balear de Medicina Familiar i Comunitària (IBAMFIC), la otra entidad más representativa de los médicos de cabecera en las islas. Y se congratula de disponer de más medios para poner en marcha unas videoconsultas que opina que han llegado para quedarse. «Es bueno que dispongamos del máximo de herramientas pero, eso sí, con la última decisión en nuestras manos como profesionales que somos», matiza. Apunta a las bajas telemáticas y a las derivaciones más ágiles como cosas buenas que ha traído esta pandemia aunque sigue lamentando la infradotación de personal en Primaria y reclama para terminar creatividad en la gestión y que no se apliquen fórmulas universales porque cada centro de salud es un mundo y el «café para todos funciona mal».

Marianna Mambié, presidenta de los pediatras de Primaria en Balears (APapIB) lamenta para concluir que las restricciones de acceso a los centros de salud se han hecho pensando exclusivamente en la población adulta lo que, a su juicio, ha causado efectos colaterales entre una población infantil al que el virus pandémico ha respetado. «La Gerencia de Atención Primaria de Mallorca (GAP) no adoptó ninguna medida específica para pediatría. Todo se hizo tarde y de espaldas a nosotros, que no podemos dejar de ver a los niños», lamenta.

Carandell: "La presencialidad al cien por cien ya no se recuperará"

«Toda crisis tiene una oportunidad y esto es aplicable a la Atención Primaria, cuyo modelo se encontraba en dificultades con unas consultas de escaso valor resolutivo y que no aportaban muchos beneficios a los pacientes. La actividad en los centros de salud estaba muy burocratizada y necesitaba de una urgente reorganización». Quien suscribe estas declaraciones, realizadas antes de la efeméride de ayer, es Eugenia Carandell, directora asistencial del Servei de Salut que apostaba en ese momento por incrementar las videoconsultas y la medicina telemática. En definitiva, por aprovechar el peso cada vez más creciente de las nuevas tecnologías para conseguir una Atención Primaria no solo más resolutiva sino más accesible para todo el mundo en la que los servicios de admisión también contribuyan a «empoderar» al ciudadano y dirigirle hacia los servicios asistenciales que más le convengan. «La presencialidad al cien por cien ya no se recuperará», concluyó.

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