El Govern no está dispuesto a que se salten las medidas sanitarias que se han impuesto para controlar los contagios. Y por ello ha iniciado una campaña de inspección en hoteles abiertos al público, así como bares y restaurantes que disponen de terrazas, para que se cumplan a rajatabla las últimas medidas sanitarias aprobadas, que limitan el número de personas que se pueden reunir y el uso de determinadas instalaciones de estos establecimientos.

Este operativo lo coordina la Dirección General de Seguridad, que cuenta con la ayuda de la conselleria de Turismo y de las fuerzas de seguridad. Las inspecciones empezaron este miércoles, pero está previsto que continúen durante todos los días de Semana Santa, e incluso se puedan prolongar varias jornadas más. Se actúa, sobre todo, en las zonas donde los vecinos advierten de la presencia de reuniones clandestinas, o donde se observan bares que permiten que puedan estar sentadas alrededor de una mesa más personas de las que están autorizadas.

Inspectores de Policía y de Turismo realizan inspecciones en bares y hoteles B. Ramon

El objetivo de esta inspección es doble. Por una parte afecta al propio establecimiento y, por otra, también se controla al cliente del negocio. Si se comprueba que en una mesa están reunidas más de dos personas que no conviven juntas, se propone una sanción económica contra todas ellas. En principio se trata de una falta leve, pero que supone una multa de unos cien euros.

Desde el Ejecutivo se aseguró ayer que con estos controles no se pretende solo sancionar, sino sobre todo controlar e informar. 

Por la mañana se realizaron inspecciones, tanto en Palma, como en Calvià. Los funcionarios de las conselleries siempre van acompañados de agentes de las fuerzas del orden, que son los que se encargan de la identificación de las personas que incumplen las normas.

Uno de los establecimientos de Calvià que fue este miércoles visitado por los inspectores fue el edificio turístico Villasol. Fue una inspección por sorpresa y se realizó un amplio recorrido por todas las zonas comunes del edificio. Sobre todo se comprobó que se estuvieran cumpliendo todas las restricciones sanitarias. En el caso de este hotel se inspeccionó la zona exterior de la piscina, el área de aguas (que estaba cerrada) y todas las instalaciones interiores, sobre todo el comedor. El inspector turístico midió la distancia entre las mesas y comprobó que no se cumplía con las últimas exigencias normativas. Se advirtió al director del hotel, que se había confundido en la interpretación de esta media, y adecuó de nuevo las mesas del comedor para cumplir las últimas medidas sanitarias. Con respecto a las mesas, ahora se exige que exista un metro y medio de distancia que se mide a partir de la posición de las sillas. También se exige que en una mesa no se coloquen más de cuatro sillas, que es el número máximo de comensales que pueden estar juntos. En el edificio también se detectaron algunas pequeñas anomalías en los carteles de información a los clientes sobre las zonas del establecimiento que están prohibidas, o limitado su uso. 

Una inspectora de Emergencias señaló que la mayoría de hoteles que se están inspeccionando están cumpliendo con estas restricciones sanitarias. Solo encuentran pequeños fallos, pero se debe más a la confusión en la interpretación de las normas, que en un interés de los responsables del hotel en incumplir la normativa. Señaló que es muy importante la actitud que muestra el responsable del hotel y cuando se trata de leves anomalías, como fue el caso de este establecimiento de Calvià, solo se levanta un acta de inspección informativa y no se propone ninguna sanción

Inspecciones en Palma

Las inspecciones de establecimientos también se realizaron en negocios y hoteles de Palma y de la zona de la playa. El objetivo era el mismo, es decir, comprobar que se están cumpliendo las normas de seguridad sanitaria.

El subinspector Manuel Gallardo fue quien coordinó estas inspecciones realizadas este miércoles tarde en locales de la Avenida Argentina y del Paseo Marítimo, si bien estaba previsto continuar con este operativo en otras zonas de la ciudad. La Policía propuso sanciones a varias clientes que se habían reunido para comer juntos.