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Condenado un sargento por agredir a un mando superior en Palma

El incidente de insubordinación se produjo en la base militar de la Armada en Portopí

Imagen de la estación naval de la Armada en Portopí

Imagen de la estación naval de la Armada en Portopí

Un tribunal militar ha condenado a seis meses de prisión, que tendrá que cumplir en la cárcel, a un sargento de la Armada por una agresión cometida sobre un superior. Este incidente se perpetró en la estación naval de la Armada en Portopí.

El autor de la agresión es un sargento que el día 7 de noviembre del año 2019 desempeñaba la función de suboficial de la guardia de seguridad de la estación naval. En esa jornada se presentó en la base militar otro suboficial, con categoría de sargento primero, que trabajaba en la estación de Sóller. Llegó a la base de Portopí acompañado de su mujer para recoger unos efectos personales. El suboficial fue parado en la puerta. Existía una orden anterior, que se había retirado, por la que el personal de seguridad tenía que informar al mando de la base de la llegada de cualquier persona que accediera a la zona militar. Parece ser que el sargento primera se molestó por ser parado en la puerta y le dijo a su subordinado que «era un imbécil» y que lo que tenía que hacer era «aprender».

El suboficial entró en la base con su mujer y se dirigió a saludar a un capitán de fragata. El jefe de seguridad también entró en el edificio para explicarle lo ocurrido a su mando superior.

El visitante se marchó poco después de la base. Pasó junto a la garita de seguridad y le dijo a su subordinado que antes de parar a alguien se tenía que informar. Según la sentencia, además, le llamó inútil y le dijo que se tenía que informar.

El jefe de seguridad siguió al vehículo hasta el exterior del edificio. Acto seguido el sargento le propinó un cabezazo a su mando superior, provocándole una lesión en el tabique nasal.

Los hechos no fueron presenciados por otros militares de la base. El acusado sostuvo que se trató de un acto de defensa y señaló que quien primero golpeó fue su oponente. Sin embargo, el tribunal considera que los hechos no se produjeron tal como los relata el acusado, sino que fue éste quien propinó el golpe a su oponente.

La víctima tuvo que ser atendida en un centro hospitalario de Palma. Tras varias pruebas médicas se confirmó la lesión en el hueso de la nariz.

El tribunal que ha dictado sentencia no tiene ninguna duda de que se trato de un acto de insubordinación, ya que el acusado agredió a un superior. Y, además, golpeó a su oponente, no como un acto reflejo, sino con toda intención. Los jueces militares han tenido en cuenta que las lesiones no fueron muy graves y por ello limitan la sanción a seis meses de cárcel.

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