Después de la tensa y larga reunión, de más de once horas, celebrada en la noche del lunes entre la canciller Angela Merkel y los representantes de los estados federados, con Mallorca en el debate por las escapadas de turistas alemanes a la isla, reina la confusión. Alemania sigue desaconsejando los viajes turísticos y ha decretado que será obligatoria una prueba diagnóstica para todos los que regresen al país, sin importar si la zona de la que proceden es de riesgo o no. Hasta ayer, Mallorca sigue sin serlo, pero está en el límite por el aumento de su incidencia. «Una vez más volvemos casi a la casilla de salida», valoró ayer la patronal hotelera mallorquina.

La medida del Gobierno alemán «evidencia una vez más la fragilidad» y la «volatilidad que cerca al turismo". La Federación Hotelera Empresarial de Mallorca (FEHM) expresó ayer, por boca de su vicepresidenta ejecutiva, María José Aguiló, que la incertidumbre reinante, «sin vacunas suficientes» y dependiendo de tantas variables —situación epidemiológica de los mercados emisores, de la balear y la española y de las decisiones políticas— bien «podría provocar perfectamente encontrarnos en junio o julio con la misma situación de 2020». Es decir sin temporada. O con una «muy inestable si no hay vacunas».

La estocada al sector turístico viene esta semana por dos flancos. El primero, el anuncio de Merkel, que se produjo a las tres de la madrugada del lunes, cuando tras el encuentro con los dieciséis jefes de gobierno de los estados federados por fin se confirmó el rumor de que, junto a las restricciones que vuelven a imponerse allí por la evolución negativa de la pandemia, los alemanes otra vez están obligados a testarse antes de entrar en su país. El pasado 14 de marzo había sido derogada la exigencia.

No obstante, fue la decisión ‘menos mala’. Se temía que se impondría también la cuarentena.

Comprensión y desaprobación entre los alemanes tras activar Merkel el freno de emergencia Agencia ATLAS | Foto: EFE

La segunda estocada vino del Reino Unido, país ajeno a la UE: pondrá multas a los británicos que se vayan de vacaciones al extranjero. Ese flanco se creía tener controlado, tras difundirse antes que probablemente desde mediados de mayo el Gobierno de Boris Johnson iba a dejar de bloquear los viajes internacionales.

A menos de una semana de que arranque la Semana Santa la polémica había estallado en Alemania, en Balears y después en el resto de España, por la creciente demanda de vacaciones de germanos en Mallorca, en plena pandemia y con restricciones duras en todos los países. Sin permitirse el turismo interno ni en un estado ni en el otro, con Alemania doblando la incidencia de covid de la isla, y en esta empezando a subir otra vez, ayer rozábamos los 50 casos. Berlín nos vigila.

Ajenos a la controversia: Turistas alemanes se refugian en Platja de Palma B. Ramon

Otro año «en blanco»

El Gobierno de Merkel ha transmitido a las aerolíneas que todos los pasajeros que vuelvan de las vacaciones de Pascua en el extranjero, independientemente del lugar, tendrán que hacerse un test. En realidad se refiere a todos los que vuelvan de Mallorca.

Las compañías aéreas ayer desconocían cómo se concretará la medida. Desde Lufthansa y Eurowings se considera que la estrategia de pruebas es el camino «correcto», contraponiéndolo con lo que hubiera significado una cuarentena. Las dos aerolíneas, del mismo grupo, están «planificando rápidamente» los pasos a seguir «en particular» por los viajes a Mallorca. TUI también espera concreción. Ryanair ayer no se pronunció.

Aún no se sabe si el test tendrá que ser un PCR o un o de antígenos, más económico y el que defiende el sector turístico. Parece que entrará en vigor el 1 de abril.

La FEHM externa preocupación por este paso atrás en la tímida recuperación del turismo que empezaba en Mallorca y el retraso de la vacunación. Sin mencionar al Reino Unido, advierte que «ya vemos cómo algunos países se volverán a orientar al viaje interno» para fomentar su consumo. Alertan de que Balears no puede tener «otro año en blanco» sin temporada.

 Clínica covid del aeropuerto de Palma

La clínica covid que anunció a finales de enero Aena para el aeropuerto de Palma, a una semana de las vacaciones de Pascua, no ha abierto sus instalaciones. Desde el gestor aeroportuario ayer se informó de que se inaugurará en breve y que será antes del periodo festivo.

Se trata de un espacio para pruebas diagnósticas que estará en el área de salidas. Su objetivo es facilitar que los pasajeros que necesiten presentar test en el aeropuerto de destino se los hagan de forma rápida y a precios más económicos que los del mercado.

Los primeros en inaugurarla podrían ser los viajeros alemanes que para entrar en su país estarán obligados a hacerse un test antes de embarcar en el avión.

Aena ha adjudicado por seis meses espacios para albergar clínicas covid en quince aeródromos. Barajas y los aeropuertos de Sevilla y Málaga, en manos de la UTE de Grupo Recoletas y ArquimeaHealth, abrieron sus clínicas covid la semana pasada. Sin embargo, la de Son Sant Joan, el tercer aeropuerto de la red española, sigue pendiente. Su adjudicataria es Eurofins Megalab.

El gestor aeroportuario exigió en la convocatoria que los precios no podían ser abusivos y las empresas seleccionadas fueron las que ofrecieron mayores descuentos.

Esta iniciativa de Aena, si bien se valora desde las aerolíneas, no se considera que pueda ser una solución para atender a un gran volumen de viajeros al mismo tiempo, por ser un espacio reducido. Los turoperadores se apoyarán en la sanidad privada para que sus clientes lleguen ya testados al aeropuerto mallorquín.

Por otro lado, ayer Son Sant Joan registró 65 movimientos de aviones, del total, 21 internacionales. Ocho vuelos eran llegadas desde Alemania.

Escarrer alerta de que las reservas se "esfuman"

Gabriel Escarrer considera que con «lo que se juega» España por el peso del turismo en su economía tendría que haber «tanteado» la compra de vacunas por su cuenta. Aunque al vicepresidente ejecutivo y consejero delegado de Meliá le gustaría poder creer en esa Europa que toma «decisiones mancomunadas».

En una entrevista en la Ser Radio Mallorca, opinó que tras vacunar a los más vulnerables, habría que «priorizar» a las CCAA que más «sufren» por el parón turístico: Balears, Canarias y el Levante español». Cree que el hecho de que Alemania quitara la cuarentena para los viajeros a Balears es una «estupenda» noticia. Los pronósticos para el verano «no son malos», pero avisa de que las reservas, ahora sin depósitos, se pueden «esfumar». Reclama actuar contra el alquiler turístico por las fiestas ilegales.