Bares, restaurantes y salones de juego van a tener que cerrar el interior de sus locales a partir del próximo viernes, medida que se va a mantener hasta el 11 de abril, y los establecimientos hoteleros solo van a poder mantener su servicio de bar abierto hasta las 5 de la tarde, y solo podrán servir cenas hasta las 10 de la noche. Estas son las principales iniciativas que el Govern va a aprobar en Mallorca para endurecer las restricciones en vigor con el fin de evitar una cuarta ola del coronavirus, una vez se ha detectado una evolución negativa en los índices de contagios.

Este aumento de las limitaciones fue anunciado por los consellers de Salud y de Trabajo, Patricia Gómez y Iago Negueruela respectivamente, tras la reunión mantenida por la Mesa de Diálogo Social, en la que sindicatos y patronales de las islas expresaron su respaldo a estas decisiones, aunque con «matices», según se reconoció.

Los factores que han determinado el alcance de estas nuevas restricciones se vinculan a los comportamientos sociales en los que se debe de prescindir de la mascarilla y especialmente vinculados con el ocio durante un periodo vacacional como es la Semana Santa. Eso explica que afecten a aquellos establecimientos en los que se ofrecen alimentos y bebidas, como bares, restaurantes, hoteles y salas de juego, dejando de lado otras actividades como el comercio. En cualquier caso, la restauración podrá mantener abiertas sus terrazas.

Estas limitaciones se mantendrán desde el próximo día 26 y hasta el 11 de abril, aunque se subrayó que en el caso de que las cifras de contagios empeoren, se podrán sumar prohibiciones adicionales a las que se van a aprobar esta semana.

Movilidad muy concentrada

En este sentido, los consellers insistieron en la necesidad de actuar con especial precaución durante la Semana Santa, dado que se trata de un periodo vacacional muy concentrado en unos pocos días y en el que se incrementa notablemente la movilidad.

Aunque en esta ocasión los representantes de las patronales CAEB y PIMEM, y de los sindicatos UGT y CCOO no comparecieron tras la reunión junto a los consellers, se señaló que las limitaciones fijadas han contado con apoyo de todos los agentes sociales, aunque con matices. Concretamente, el presidente de PIMEM, Jordi Mora, señaló posteriormente su apoyo al Govern, pero haciendo hincapié en el enorme daño que se hace al sector de la restauración. Por su parte, CAEB estuvo representada por su vicepresidente Rafael Roig, y desde esta organización se cuestionó el cierre de los establecimientos de juego.

Los consellers no ocultaron los prejuicios que suponen las nuevas restricciones, pero subrayaron que tienen como objetivo salvaguardar la salud de los ciudadanos. Además, pusieron de relieve que este nuevo endurecimiento de las limitaciones se produce cuando hay un paquete de ayudas directas aprobado por el Gobierno central, y se comprometieron a promover que se agilice su tramitación para que lleguen a las empresas con la mayor celeridad posible.

Reuniones familiares

Por lo demás, se mantiene la prohibición de que se produzca reuniones familiares que vayan más allá de los convivientes, aunque se fija la posibilidad de que las personas que viven solas puedan reunirse con uno de esos núcleos, que los menores de edad pueda estar con sus padres en el caso de separaciones de cónyuges, o los encuentros de las parejas que viven en domicilios diferentes.

En cualquier caso, se hizo un llamamiento a la responsabilidad de las personas, especialmente en los comportamientos en las terrazas de la restauración.

Por otro lado, el conseller Negueruela señaló que por ahora no se ha pedido la mediación del Govern en relación a las subidas salariales pactadas para este año, aunque indicó que está dispuesto a hacerlo, pero reclamó que primero se busque el acuerdo entre patronales y sindicatos de cada sector.