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Globalia presenta el final de obra con diez años de atraso

El propietario de un local en el complejo de Llucmajor perjudicado por la irregularidad desiste de su plan de demandar a la compañía

Sede de Globalia en el polígono Son Noguera, en Llucmajor.

Sede de Globalia en el polígono Son Noguera, en Llucmajor.

El propietario de uno de los locales en el complejo de Globalia en Llucmajor finalmente no demandará a la compañía, como tenía previsto, porque el inmueble no contaba con el final de obra y la cédula de habitabilidad. Al parecer, según ha podido saber el perjudicado, el grupo turístico presentó el pasado miércoles la documentación para legalizar el edificio.

El mallorquín es el dueño de un local ubicado en el complejo de la familia Hidalgo en el polígono Son Noguera (Llucmajor), donde se ubica la sede de las divisiones de Globalia, que se abrió en 1998. Posteriormente, en 2010, se hizo una ampliación de 12.200 metros cuadrados que alberga espacios para uso comercial de particulares.

La compañía declinó hacer declaraciones, pero fuentes próximas al grupo turísticos sostienen que está conforme.

Aval de la SEPI

Hay que recordar que esta sede, junto con la madrileña y otras de sus propiedades, forma parte de los avales para los préstamos por 475 millones otorgados por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) a Air Europa.

Sin embargo, el propietario del local en el complejo de Globalia, que lo compró por medio millón de euros aproximadamente, en 2016, sostiene que cuando un posible inquilino se interesó por alquilarlo, hace cuatro meses, con planes para su reforma, se encontró con la sorpresa de que el ayuntamiento de Llucmajor le informó de que no había final de obra ni tampoco cédula de habitabilidad.

Desde el Consistorio de dicha localidad nada más se confirmó a este diario que el expediente de Urbanismo de Globalia no estaba cerrado, una década después de su construcción sin brindar más detalles porque su consulta solo le correspondía como propietario al grupo turístico. De esta forma, se reconocía implícitamente que el propietario del local tenía razón en su reclamación.

Visita de técnico municipal

Esta semana ha trascendido que el miércoles Globalia presentó el final de obra y la documentación para legalizar el edificio. Sobre ello, la compañía ha vuelto a declinar hacer comentarios.

Una vez más desde el ayuntamiento de Llucmajor no se ha brindado información al respecto. Por lo que ha podido saber este diario, está previsto que en unas dos semanas, un técnico del Consistorio procederá a hacer la visita a la obra.

Mientras tanto, el propietario perjudicado hizo varios intentos para que Globalia Activos Inmobiliarios solventara las irregularidades que le correspondían como empresa promotora, sin resultados satisfactorios, por lo que planeaba recurrir a la vía judicial. También solicitó al Ayuntamiento vía instancia que le facilitara copia de las licencias de obra e incluso informó a la SEPI, vía carta, de las deficiencias del edificio garantía del préstamo concedido a Air Europa.

Ante la situación actual, en vías de resolución, desistirá de su idea inicial de demandar a Globalia.

Por su parte desde el consistorio de Llucmajor se señaló ayer que en breve se contactará con el dueño del local para comunicarle que podrá acceder por fin a la información del expediente urbanístico.

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