Hay muchos nervios entre los empresarios de bares y restaurantes debido a que, a una semana de iniciar su desescalada (se espera que las terrazas puedan abrirse el día 2), el Govern seguía ayer sin definir claramente el aforo que éstas podrán tener o sus horarios, lo que hace difícil estimar los encargos de productos que se deben de hacer a los proveedores o los empleados que van a necesitar para sacarlos del los ERTE, según se señala desde sus patronales sectoriales.

El vicepresidente de Restauración Pimem, Helmut Clemens, se mostró muy crítico con esa deficiente comunicación con los sectores afectados por el cierre, aunque insistió en que muchos establecimientos van a optar por no abrir dentro de una semana debido a la nula rentabilidad que conlleva trabajar solo en las terrazas.

Incluso desde las cúpulas de las organizaciones empresariales y sindicales de las islas se lamentó la lentitud del Ejecutivo autonómico a la hora de remitir su plan para rebajar las restricciones ahora en vigor a los componentes de la Mesa de Diálogo Social, a la vista de que las medidas que se van a adoptar tienen que ser aprobadas en el Consell de Govern extraordinario que se va a celebrar el próximo viernes.

Desde el Govern solo se indicó ayer que estos temas se abordarán durante esta semana.