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La mortalidad balear por todas las causas se dispara en 2021

Las primeras semanas del año han registrado peores datos que 2020, el ejercicio que rompió una excelente racha en la tasa de defunciones

Ana García, una de las múltiples profesionales de Son Espases que se ha incorporado desde su área para reforzar la UCI-covid. |

El indicador más favorable de la salud de Balears era su declinante tasa de mortalidad, que pasaba prácticamente desapercibida y solo ha saltado a la palestra con motivo de su sensible empeoramiento con la pandemia. En lugar de invertirse, la tendencia al alza se ha intensificado durante las primeras semanas de 2021. Por primera vez en los años recientes, cada periodo de siete días supera los doscientos fallecimientos por todas las causas en la comunidad, según los datos del Instituto Nacional de Estadística.

La mortalidad de Balears se ha disparado en lo que va de año. Se han superado ampliamente los picos de mortalidad de 2020, el peor de los registros recientes. En el primer ejercicio de la pandemia, son perfectamente visibles las tres bolsas de mortalidad añadida, que coinciden al milímetro con las oleadas del coronavirus.

El agravamiento de la mortalidad en 2021 se debe a las muertes ligadas a la explosión de casos de coronavirus a finales del año anterior. Sin embargo, un examen más detenido permitirá dilucidar la acumulación de causas subyacentes, dado que especialistas en Oncología y Cardiología han enfatizado las víctimas colaterales que la polarización de la atención sanitaria en la covid ha generado en otras especialidades.

Mortalidad por semanas

Mortalidad por semanas

La pandemia ha comenzado 2021 al ritmo fatídico de un centenar y medio de víctimas mensuales. No es probable que se mantenga un ritmo casi insostenible, porque sumaría dos mil fallecimientos inesperados al final del ejercicio, con un veinticinco por ciento de incremento sobre los balances estabilizados durante este milenio.

La gravedad de la situación se acentúa al producirse después de un ciclo de mejoría espectacular en el capítulo de defunciones. De hecho, 2019 fue el año con menor tasa de mortalidad de la historia de Balears. Quedó fijada en 6,7 fallecidos por cada mil habitantes, rebajando los 6,9 de 2016 y 2013, por citar los únicos años en que dicho índice se mantuvo netamente por debajo de siete.

Según se observa en las gráficas adjuntas, los dos primeros meses de 2020 presagiaban otro hito en el freno a las defunciones. Los 8.206 fallecimientos de 2018, que se redujeron a 7.995 en 2019, estaban destinados a ser pulverizados a la baja antes de que en marzo se registraran las primeras víctimas mortales del coronavirus. A partir de esa inflexión, son contadas las semanas en que el año pasado mejoró a la media de sus predecesores.

Mortalidad semanal

Mortalidad semanal

De este modo, 2019 adquiere una dimensión que costará igualar, el suelo de la proporción de defunciones. Si la mortalidad de 2020 es irreversible y de detonante indiscutible, cuesta asumir la prolongación de ese desgaste fatídico durante el año que se encuentra todavía en su trimestre inicial.

La primera oleada del coronavirus no solo dejó intacta la salud global de los residentes en Balears, sino que incluso aumentó ligeramente la esperanza de vida. Este indicador fue arrollado en las secuencias subsiguientes de la pandemia, y quedará muy dañado de consolidarse la tendencia actual.

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