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El gran comercio de Mallorca saca de los ERTE a más de 2.000 trabajadores para reabrir el próximo lunes

El Consell de Govern aprobó ayer la primera fase de una desescalada «muy prudente» que satisface a las grandes superficies comerciales pero no a las patronales de las pequeñas tiendas

Las grandes superficies y centros comerciales reabrirán sus instalaciones a partir del lunes.

Las grandes superficies y centros comerciales de Mallorca han comenzado a sacar rápidamente de los ERTE a buena parte de su personal para que pueda quedar reincorporado el próximo lunes, fecha en el que el sector inicia su desescalada. Según las estimaciones de estas empresas, el día 15 se habrán reincorporado más de 2.000 trabajadores a sus puestos.

Estos gigantes de la distribución comercial no ocultaban su satisfacción ante la medida aprobada ayer por el Consell de Govern, que les permite reabrir todas sus instalaciones de lunes a viernes, aunque sea solo con un 30% del aforo, y con un máximo del 50% de sus plazas de aparcamiento ocupadas.

El portavoz en Balears de la asociación nacional de grandes empresas comerciales (ANGED), Antonio Díaz, confirmó que la decisión de reducir las restricciones que pesaban sobre estas empresas en la isla ha sido muy bien acogida, pese a no alcanzar sus pretensiones, dado que se quería que esa reapertura pudiera realizarse también durante los fines de semana.

Uno de los primeros impactos positivos de la desescalada se va a apreciar en el empleo, ya que va a suponer la salida de los ERTE de más de 2.000 trabajadores, según las citadas estimaciones. En este sentido, se pone como ejemplo el caso de los dos centros de El Corte Inglés en Palma, que van a reincorporar a unos 500 empleados de forma directa, a los que se suman alrededor de 400 de las marcas que se encuentran dentro de estas instalaciones. A ellos hay que sumar los de las tiendas de grandes centros como Fan, Porto Pi o Mallorca Fashion Outlet, que finalmente han sido incorporados por el Ejecutivo de Francina Armengol en esta primera fase de la desescalada, al igual que el de otras grandes superficies también afectadas por la orden de cierre durante las ultimas semanas. En esta lista aparecen empleos indirectos, como los de las empresas de limpieza o transportistas con los que se trabaja.

Un aspecto apuntado por el portavoz de ANGED es que difícilmente el primer día de reapertura se van a cumplir todos los requisitos del Govern para poner en marcha esa desescalada, y más concretamente se señalan las dificultades para conseguir medidores de CO2 suficientes para todos los centros afectados, pese a que se garantizó que los sistemas de ventilación internos han sido auditados, por lo que no existen riesgos en esta materia.

Aprobación del Govern

Fue precisamente la presidenta Armengol la encargada de anunciar ayer la aprobación de este recorte en las medidas restrictivas, tras la celebración de un Consell de Govern extraordinario, sin ocultar que la desescalada que se pone en marcha es «muy prudente».

Armengol justifica la desescalada lenta para salvar vidas y temporada G. Bosch

Como principal novedad respecto a lo anunciado el jueves tras la reunión de la Mesa del Diálogo Social, la presidenta confirmó que finalmente se flexibilizan las salidas de las residencias de tercera edad y personas con discapacidad, aunque si esta es por un periodo superior a las 72 horas, se deberá realizar una prueba PCR al regresar.

Por lo demás, se subrayó la citada desescalada en el gran comercio, y el mantenimiento del cierre hasta el 2 de marzo en la restauración y los gimnasios. También se mantiene la limitación sobre las reuniones familiares, que solo podrán ser entre convivientes, un punto que Armengol reconoció como una de las decisiones más dolorosas que ha tenido que adoptar su gabinete.

Respecto al hecho de que este paquete de medidas no haya contado con el consenso de los agentes sociales, al desmarcarse las patronales de algunas de ellas, la presidenta balear señaló que entiende las discrepancias y el malestar de sectores como la restauración o los gimnasios al tener que seguir cerrados hasta el día 1 de marzo, este último incluido, pero puso de relieve que «los intereses sectoriales no pueden pasar por encima de los generales». Además, se mostró convencida de que aunque se discrepe con las medidas, el objetivo es compartido, y que éste no es otro que el de salvar vidas y además garantizar que se va a poder reactivar la temporada turística. En cualquier caso, coincidió con esos sectores empresariales en que son necesarias más ayudas directas por parte del Estado.

Los presidentes de las patronales del comercio tradicional Afedeco y Pimeco, Toni Gayà y Antoni Fuster respectivamente, coincidieron ayer en lamentar que no se haya permitido también una reapertura paulatina de la restauración, y el primero criticó además que se haya incluido a todo el gran comercio, y no solo al urbano, en la desescalada, mientras que el segundo reivindicó un cumplimiento estricto de las medidas sanitarias que se han fijado para estas grandes empresas.

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