“No nos podemos permitir seguir en la inacción y en el pasteleo: ni en nuestros municipios, ni en nuestra isla, ni en nuestra comunidad, ni en nuestro país”, ha clamado la hotelera Inés Batle este viernes. La lectura colectiva del manifiesto de SOS Turismo se ha realizado la mañana de este viernes en en el Parc de la Mar del paseo Marítimo de Cala Millor, frente al hotel CM Playa del Moro, donde se ha pedido guardar las medidas de distancia social.

En Palma, la Caeb, en el edificio donde se ubican otras patronales como la FEHM, ha colocado una gran lona apoyando a la campaña.

Representantes de las asociaciones comerciales de Son Servera, Cala Ratjada, Artà, sa Coma o s’Illot han leído el manifiesto, entre ellos la hotelera Inés Batle, una de las promotoras de la iniciativa, y Rubén García, Susana de Juan, Margalida Riutort, Toni Miquel Amorós, Mariella Violatto y Jésica Porcell. El lanzamiento del movimiento, que se ha fraguado a espaldas del Consolat de Mar, ha coincidido con el día elegido por Francina Armengol para anunciar la remodelación del Govern.

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Arranca la campaña SOS Turismo: los hoteles y negocios turísticos de Mallorca ya lucen las pancartas con su lema

Este es el manifiesto de la campaña:

"SOS Turismo es un movimiento social y empresarial que nace de la reivindicación transversal de todos los impplicados en la cadena de valor tuíistico.

La pandemia mundial provocada por el coronavirus ha tenido, y sigue teniendo, unas secuelas dramáticas en la salud de miles de personas. La crisis sanitaria también ha tenido como consecuencia una crisis económica mundial con un impacto sin precedentes.

En el archipiélago balear ha provocado una caída del PIB superior al 25%, 5 veces mayor que la sufrida en la crisis anterior en 2009. Prácticamente toda la actividad económica está paralizada y la actividad turística esta cerrada a cal y canto, resistiendo como puede a base de insuflarle bocanadas intermitentes de oxígeno que, hoy por hoy, son absolutamente insuficientes y nos conducen a la asfixia.

Vivimos esta situación de forma muy angustiosa, por su excesiva duración, por la aplicación de medidas erráticas y porque a nuestra maltrecha economía y a las empresas, también enfermas de gravedad, no se nos aplica un tratamiento sino que la sordera persistente de las administraciones, nos aboca, en el mejor de los casos, a los cuidados paliativos.

Fruto de esta desesperante situación se ha ido generando un sentimiento de abandono e impotencia entre trabajadores y empresarios que no sólo vemos esfumarse la posibilidad de reiniciar la actividad turística, sino también cómo peligran nuestras empresas, nuestro patrimonio, nuestros puestos de trabajo…

Este sentimiento colectivo aflora y se hace visible con el movimiento SOS Turismo, un grito de auxilio lanzado a todas las administraciones de todos los niveles competenciales.

Desde hace meses, las patronales y agrupaciones trabajamos formulando propuestas para mantener vivo el tejido empresarial y evitar la destrucción de empleo. Como respuesta se articularon medidas temporales de protección que han ayudado pero que, ante las dimensiones de lo que estamos viviendo y lo que se avecina, podríamos decir que se quedarán en gestos.

Lo que se precisa en materia económica va en estrecha correlación con lo que también requiere la gestión sanitaria: planes de choque efectivos con carácter urgente. Los que apoyamos el movimiento reivindicativo social y empresarial S.O.S Turismo, planteamos a todas las administraciones competentes y personas con responsabilidad de gobierno las siguientes peticiones:

1. Asumir de forma inmediata que una crisis de esta envergadura requiere unidad, líneas claras de actuación, transparencia, decisiones colegiadas y priorizar las medidas con los objetivos de controlar la pandemia y recuperar la economía para no profundizar en la crisis social.

2. Priorizar la salud: es preciso prestar especial atención a los colectivos de trabajadores sanitarios y de servicios asistenciales que están en primera línea luchando para salvar vidas, exhaustos física y emocionalmente y, en muchos casos, con falta de medios humanos y materiales que les permitan afrontar esta situación.

Reivindicamos una política sanitaria que no vaya a trompicones, que haga uso de todos los recursos posibles tanto públicos como privados, que continúen realizando los cribados masivos a la población y los rastreos sean eficientes para cortar cadenas de contagios.

Además, instamos a comunicar el plan de vacunación a desarrollar en las Islas Baleares y anunciar qué colectivos van a ser vacunados tras las personas consideradas de riesgo y vulnerables, exigimos la entrega de más dosis de vacunas para que se haga una campaña intensiva que inmunice al 70% de la población antes del verano.

Hay que insistir a los negociadores del Gobierno español en la Unión Europea para que defiendan la creación de un sistema que acredite la vacunación y sea reconocido entre países a efectos de facilitar la movilidad. Así como disponer de puntos reforzados de control de acceso de pasajeros con las pruebas diagnósticas pertinentes mientras sea exigible su presentación en los puertos y aeropuertos.

3. Trazar los planes de actuación entre el Govern de les Illes Balears, los sectores empresariales, agentes sociales y reputados expertos para transitar adecuadamente por las fases de resistencia, recuperación y reorientación.

Lamentablemente, aún no hemos logrado superar la primera fase y los recursos de las empresas ya están al límite, debiendo hacer frente a una enorme carga fiscal y sin posibilidad de generar ingresos por la falta de actividad.

Recordemos que en muchísimos casos las empresas permanecen cerradas desde octubre de 2019.

Hemos ido navegando entre ERTES, PCR, protocolos, restricciones de movilidad, reducción de aforos, cierres temporales, tímidas aperturas, y cierres totales. Sin duda, con este panorama, la noticia de las vacunas nos hizo albergar esperanzas a todos, pero la gestión que vemos y la debilidad de la Unión Europea frente a las empresas farmacéuticas nos ha apeado rápidamente de esta ilusión.

La Unión Europea debe ser más diligente, más contundente y más efectiva en la autorización de vacunas, con todas las garantías necesarias, y gestionar entregas mucho más voluminosas en un breve espacio de tiempo para dar respuesta a lo que los ciudadanos europeos estamos reclamando: seguridad sanitaria y protección frente al virus.

4. Articular un plan de rescate del sector turístico con participación activa de todas las administraciones. El objetivo debe ser salvaguardar a las empresas y el empleo mientras no sea viable reactivar la economía y estemos a la espera de que se implementen las medidas antes mencionadas. Necesitamos ayudas directas y reducción sustancial de las cargas fiscales e impositivas.

Nuestros mercados emisores también se hallan en una situación comprometida a nivel sanitario y la demanda turística es inexistente, la situación de los turoperadores es delicada, la conectividad aérea fluctúa a la baja con previsiones de menos del 50 % de actividad, las posibles restricciones de los viajes que no se consideren esenciales nos tiene en vilo.

Todo esto, nos hace ver que, de no haber cambios muy sustanciales, esta temporada 2021 será sumamente difícil y compleja por lo que es imperativo trabajar en distintas vías.

Por una parte, hay que usar todas las herramientas y desarrollar todas las políticas necesarias para favorecer las condiciones adecuadas, además de generar las alianzas precisas, para provocar oportunidades de reactivación.

Se debe lanzar un mensaje potente, respaldado por hechos, hacia los mercados emisores generando confianza y demostrándoles que estamos trabajando para volver a recibirles ofreciendo un destino seguro y que brinde la experiencia turística que se espera de las Islas Baleares.

Por otra parte, a sabiendas de que la posible recuperación será parcial y progresiva, se deben mantener los mecanismos de protección y dotar de flexibilidad para evitar la destrucción de tejido empresarial y de fuerza laboral.

Ante la crítica situación que atravesamos, cualquiera que sea el tamaño de nuestras empresas, la actividad a la que se dedican o el número de personas que emplean, tenemos la certeza de que habrá una menguada actividad en este año 2021 si no hay cambios drásticos.

Vista la urgencia de la aplicación de las medidas de rescate económico y sanitario, los impulsores de SOS Turismo, trabajadores, empresarios y ciudadanos simpatizantes de esta causa, reivindicamos un llamamiento a la acción de todas y cada una de las administraciones competentes.

Utilizaremos todos los medios a nuestro alcance para que este mensaje de auxilio no se borre de la retina de nuestros gobernantes y mantendremos vivo el latido de las personas que nos dedicamos al turismo hasta que nuestras peticiones sean escuchadas y se articulen mecanismos efectivos y rápidos para conseguir todos los objetivos que planteamos.

No nos podemos permitir seguir en la inacción y en el pasteleo: ni en nuestros municipios, ni en nuestra isla, ni en nuestra comunidad, ni en nuestro país. Hay que afrontar este reto mayúsculo con esfuerzos y medidas de calado y hay que hacerlo ¡Ya! ¡Súmate a SOS Turismo, hazte visible y hazte oír!".

Los convocantes en el paseo Marítimo de Cala Millor

Arranca la campaña SOS Turismo: los hoteles ya lucen las pancartas con su lema M. Mielniezuk