El grupo ecologista GOB se reunió ayer con el director general de Energía del Govern, Aitor Urresti, ante la «avalancha» de solicitudes de parques fotovoltaicos en suelo rústico de Mallorca, entre los que citó el proyecto de Aena en Son Bonet.

Con esta reunión, el GOB exigió al Govern que ejecute sus competencias en planificación de infraestructuras energéticas en coordinación con el Consell, porque esta planificación «no puede venir impuesta por la iniciativa de lucro empresarial, sino por una política fuerte enfocada a la soberanía energética» y «una transición hacia un modelo menos intensivo». El GOB incidió en que llevan tiempo «alertando del nuevo boom de parques de iniciativa privada sobre el suelo rústico» y de «cómo esto induce un conflicto innecesario entre territorio y renovables, alimentado por la falta histórica de planificación territorial de las renovables y por los episodios sucesivos de grandes megaproyectos en suelo rústico».

Proyectos de hidrógeno

Además de los parques fotovoltaicos, el GOB ve «con recelo» los proyectos de hidrógeno previstos en Lloseta y Alcúdia, que, según los ecologistas, «ahora toman posiciones con la previsible llegada de los fondos europeos de Next Generation». En este sentido, desde el GOB recalcaron que esta tecnología no está exenta de impactos ambientales.

Desde la entidad ecologista apuntaron que la Dirección General «parece que no apuesta por grandes instalaciones de producción de hidrógeno sino como combustible para determinados sectores como el marítimo, la aviación o las industrias de alta temperatura que tienen complicada la descarbonización vía renovables».