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El Govern avisa de que hay por delante meses de restricciones y mascarillas

El Govern prorrogó ayer hasta el 13 de febrero las actuales limitaciones e insiste en que la desescalada será lenta para evitar rebrotes

La restauración seguirá cerrada otros 15 días salvo en los servicios para llevar y a domicilio | B. RAMON

La restauración seguirá cerrada otros 15 días salvo en los servicios para llevar y a domicilio | B. RAMON

El Govern balear mantuvo ayer el guion previsto y prorrogó hasta el 13 de febrero las restricciones actualmente en vigor, especialmente duras en el caso de la restauración, los grandes comercios y los gimnasios, pero poniendo el foco en una advertencia: no se quieren cometer errores anteriores y en esta ocasión la desescalada va a ser muy lenta, con una rebaja de esas limitaciones muy progresiva y con el aviso adicional de que las medidas de protección individual, como el uso de las mascarillas, se van a tener que mantener durante meses, este último punto como una colaboración individual de los ciudadanos tanto en la lucha contra la pandemia como en la recuperación de la actividad turística.

La portavoz del Ejecutivo balear, Pilar Costa, justificó tanto la prórroga como su advertencia sobre la duración de restricciones, aunque sean más suaves, en que los datos sanitarios, aunque estén mejorando en Mallorca, siguen siendo muy negativos, con máximos en Eivissa y Formentera, isla esta última que se ha incorporado al nivel 4 de «riesgo extremo».

En este sentido, recordó que Mallorca, que es la isla con la evolución más positiva, está registrando una tasa acumulada en 14 días de 359 casos por cada 100.000 habitantes, mientras que en Eivissa se superan los 2.000, pero que para bajar del nivel 4 al 3 no se debe de pasar de 250, lo que refleja el camino que queda por recorrer. Además, subrayó que los niveles de ocupación hospitalaria siguen siendo muy altos

Por ello, y aunque la próxima semana se va a comenzar a negociar ya el plan de desescalada con patronales y sindicatos, se insistió en que las limitaciones impuestas no se suavizarán hasta que la situación sanitaria lo permita, y que su reducción será lenta para evitar que vuelvan a darse fuertes subidas en los contagios por rebajar las medidas demasiado rápido como en ocasiones anteriores.

Medidas prorrogadas

De este modo, en Mallorca se mantiene hasta el 13 de febrero el cierre de bares, restaurantes y cafeterías excepto en sus servicios de comida para recoger y para servir en domicilio; el de los gimnasios y academias de baile; y el de las grandes superficies excepto en aquellas zonas en las que ofrecen productos esenciales como alimentos, higiene, ropa de abrigo, aparatos de calefacción y telecomunicaciones, entre otros. Además, el conjunto del comercio deberá cerrar a las 20 horas y los actos deportivos no deberán contar con público. Se mantiene el toque de queda entre las 22y las 6 horas, aunque se recomienda a la población que a las 20 horas esté ya en casa. También se prohíben las reuniones familiares que superen el núcleo de convivencia.

Como novedad, en el caso de albergues y refugios en los que haya habitaciones compartidas y de capacidad múltiple, éstas solo podrán ser ocupadas por personas que convivan juntas.

Pilar Costa explicó estas decisiones tras la celebración del Consell de Govern y la reunión celebrada con patronales y sindicatos para informar de ellas.

Daños ocasionados

La portavoz del Ejecutivo balear reconoció que se trata de limitaciones muy duras y que se es consciente del impacto económico que tienen para los afectados, pero insistió en que la prioridad es frenar la fuerte tasa de contagios que se está registrando en las islas. En este sentido, recordó que las restricciones van acompañadas de paquetes de ayudas económicas a los sectores afectados, aunque no ocultó que con ellas no se puede compensar la totalidad del daño generado.

Costa recordó que la población lleva ya casi 11 meses de lucha contra la pandemia, lo que explica el cansancio que pueda sentirse, pero insistió en que las limitaciones que se están aplicando están demostrando su eficacia y son necesarias.

Indicó también que aunque ahora se estén acordando actuaciones en el corto plazo, el Gabinete de Francina Armengol está trabajando ya en planificar la reactivación de la próxima temporada turística con las máximas garantías, aunque asumiendo que ésta «no será normal».

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