Hacía mucho tiempo que en Balears no se creaba un ‘frente empresarial’ de semejante magnitud. Coincidiendo con la aprobación de una prórroga en las restricciones por parte del Govern, las principales organizaciones empresariales de las islas hicieron pública ayer una carta dirigida a la presidenta Francina Armengol en la que se reclama un plan de vacunación que garantice que más de la mitad de la población del archipiélago esté inmunizada al llegar a junio, y que se suscriba un gran pacto con toda la oposición para hacer frente a la pandemia.

El calado de esta misiva se refleja en la identidad de los firmantes, dado que la suscriben, junto a las intersectoriales CAEB y PIMEM, hoteleros, grandes y pequeños comerciantes, restauradores, transportistas, industriales, discotecas, agencias de viajes, Fomento de Turismo e incluso el sindicato médico, entre otros. Habría que retroceder hasta el mandato del expresident Jaume Bauzà, cuando los empresarios se sublevaron contra los nuevos impuestos que quería crear, para encontrar un frente de este calado, y que en ese momento le costó el cargo al que fuera vicepresidente económico, José Ignacio Aguiló.

La carta empieza con tono suave, al afirmar que «sabemos que la posición de nuestros gobernantes no es sencilla. Nadie esperaba vivir ni tener que gestionar un drama como éste y de verdad, señora presidenta, muchas veces intentamos empatizar con usted». Pero a las pocas líneas comienzan los reproches, al afirmar que frente al coronavirus «empezamos mal y vamos peor».

Pronto llega la primera petición, al señalar que «entendemos que no hay ayudas económicas para todos, y le pedimos que priorice y centre sus esfuerzos, su tiempo y sus ganas de gobernar esta tierra en un plan de vacunación eficiente que nos permita tener el 50%, 60% o 70% de la población vacunada en el mes de junio. Solo manejándonos en esos porcentajes podremos mirar al futuro con relativo optimismo. Si usted está dispuesta a comprometerse con este plan, nos va a tener a su lado».

Demanda de un pacto político

La segunda reivindicación de los empresarios a Armengol es «que logre un gran pacto con las fuerzas políticas de la Comunidad, que tenga su reflejo también en el Parlament con un acuerdo del mismo aprobado por unanimidad. Estamos cansados, agotados y decepcionados. Sabemos que se están dando cuenta porque el malestar de la calle de los últimos días no es más que un grito a la desesperada para que ustedes, los políticos, se pongan de una vez por todas de acuerdo».

Así, los firmantes se preguntan si «¿acaso no son Gobierno y oposición conscientes de que vamos al caos del cual no saldremos en muchos años? ¿De verdad se creen que yendo cada martes al Parlament a insultarse unos a otros ya han cubierto el expediente? ¿De verdad piensan que engrandecen la política cuando convierten a sus adversarios en enemigos?».

La dureza de la carta se mantiene cuando se subraya que « no cabe duda de que existen dos mundos, el político y el resto de la sociedad. El político, que no ha perdido prebendas en los últimos 12 meses, y el resto de la población que se encuentra inmerso en el caos absoluto. Puestos a imaginar, ¿se imagina una reducción en el nivel de ingresos de la clase política? Basta que imagine que esa reducción es equiparable a la que estamos teniendo empresarios y trabajadores, ¿se lo imagina?».

Se añade la petición de que «por unos momentos deje de leer estas líneas y piense que detrás de cada cierre de empresa hay personas, hay familias, hay empleados, hay una cadena de amargura con nombres y apellidos porque no hablamos solo de cifras sino de almas que, en muchos casos, ya no tienen ni para comer».

El documento se cierra con la petición de un frente político y empresarial para reivindicar ante Madrid un aumento de las vacunas que llegan a Balears y un plan de rescate para las islas.