La Delegación del Gobierno en Baleares ha informado que, tras recibir los informes de la Policía Nacional, sancionará al menos al menos 16 personas que participaron en la caravana motorizada del pasado viernes 22 de enero por varias calles de Palma que contaba con el visto bueno de la Delegación pero que después derivó en una manifestación a pie que no estaba permitida. Las multas suman un total de 57.000 euros.

Uno de los implicados se enfrenta a dos expedientes sancionadores que suman 15.600 euros por una infracción grave y una leve. Una infracción grave conlleva una multa de 15.000 euros y una infracción leve supone 600 euros de multa. Este hombre actuó de intermediario entre los policías y los asistentes. Se colocó delante de la pancarta principal y acompañó en todo momento a los manifestantes a pie. Como consecuencia del recorrido a pie, se alargó el acto y durante todo este tiempo estuvieron colapsadas numerosas vías de circulación de la ciudad. Por estos hechos, será sancionado por una infracción grave por causar desórdenes en vías y espacios públicos ocasionando una alteración grave de la seguridad ciudadana y por una falta leve al incumplir el itinerario de la manifestación provocando alteraciones menores en el normal desarrollo de la marcha.

Otros seis jóvenes, uno de ellos un menor de 16 años, se enfrentan a un expediente sancionador de 600 euros cada uno por una infracción leve por incumplir las restricciones de circulación peatonal o el itinerario de la manifestación provocando alteraciones menores en el normal desarrollo de la marcha. Los seis jóvenes fueron identificados por la Policía en uno de los tramos de las Avenidas debido a su actitud durante la manifestación a pie, diferente a la del resto de los concentrados. Según los agentes, parecía que trataban de provocar un enfrentamiento con los policías que custodiaban al grupo. Finalmente, se marcharon del lugar.

Otro de los manifestantes se enfrenta a tres expedientes sancionadores que suman 16.200 euros por una infracción grave (causar desórdenes en vías y espacios públicos ocasionando una alteración grave de la seguridad ciudadana) y dos infracciones leves (falta de respeto a los policías e incumplir las restricciones de circulación peatonal o el itinerario de la manifestación provocando alteraciones menores en el normal desarrollo de la marcha). Este hombre, al final del recorrido a pie, en la plaza de Cort increpó al intermediario entre la Policía y los asistentes y le pegó un puñetazo. Los agentes tuvieron que intervenir para separarlos. El supuesto agresor no llevaba mascarilla, por lo que la Policía le solicitó que se la pusiera, a lo cual accedió. No obstante, se le informó de que se le iba a levantar un acta de incumplimiento de las medidas antiCovid, ya que a lo largo de toda la manifestación no llevaba la mascarilla y tampoco cumplía con la distancia de seguridad con el resto de personas. Además, también fue reconocido como el autor de diversos insultos hacia los policías.

Así ha sido la manifestación motorizada de los restauradores en Palma G. Bosch / M. Mielniezuk

Otro de los implicados se enfrenta a dos expedientes sancionadores que suman 15.600 euros por una infracción grave (desobediencia o resistencia a agentes de la autoridad) y una infracción leve (incumplimiento de las restricciones de circulación peatonal o el itinerario de la manifestación provocando alteraciones menores en el normal desarrollo de la marcha). Este hombre se hallaba en la plaza de Cort, al final de la manifestación, cuando varios asistentes informaron a los agentes de que había cogido unas piedras. Al tratarse de la misma persona que en la manifestación anterior del pasado 12 de enero había arrojado una piedra contra los policías, una patrulla se acercó para identificarle. En ese momento, el hombre empezó a correr y arremetió contra los agentes que se hallaban en la línea policial entre la plaza de Cort y la calle Cadena. Tuvo que ser reducido y ofreció una resistencia grave hasta que finalmente fue detenido.

Otros siete manifestantes, la mayoría jóvenes, tres mujeres y cuatro hombres, se enfrentan a 1 expediente sancionador de 600 euros cada uno por una infracción leve por incumplir las restricciones de circulación peatonal o el itinerario de la manifestación provocando alteraciones menores en el normal desarrollo de la marcha. Además, tres de ellos suman otro expediente sancionador de 600 euros cada uno por otra infracción leve por faltar el respeto a los agentes. Estos implicados empezaron a insultar a los policías al ver que uno de los manifestantes era detenido en la plaza de Cort. También fueron reconocidos al haber estado presentes durante las protestas efectuadas frente al Parlament Balear. A tres de ellos se les levantó sendas actas por no llevar la mascarilla durante la manifestación ni respetar la distancia de seguridad.

La Policía Nacional continúa investigando y no se descarta más hechos atribuibles o que haya más implicados.

En la anterior manifestación ilegal se pusieron multas por valor de 124.000 euros.

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Protesta contra el cierre de la restauración en Mallorca