El Govern, los Consells de Mallorca y de Eivissa y los Ayuntamientos sumarán esfuerzos para conceder ayudas económicas a los sectores que han sido cerrados en el último paquete de medidas restrictivas para frenar la expansión del coronavirus, concretamente a los establecimientos de restauración y gimnasios, aunque desde patronales y sindicatos ya se advierte que la cuantía que va a poder recibir cada negocio es «baja» porque en las arcas autonómicas «ya queda poco dinero».

La medida se anunciará mañana, tras la reunión que van a celebrar los componentes del Pacto para la Reactivación del que forman parte Administraciones, agentes sociales y algunas formaciones políticas.

Aunque se espera que el acuerdo sea respaldado por las patronales CAEB y PIMEB y los sindicatos UGT y CC OO, se vaticina que las organizaciones empresariales de los dos sectores antes señalados van a ser muy críticas alegando que con el presupuesto disponible no se cubren sus necesidades. Hay que recordar la manifestación que los restauradores celebraron el martes.

El problema, según reconocen las organizaciones intersectoriales, es que el Govern ha tenido que refozar el presupuesto para Sanidad, Educación y Servicios Sociales (este último departamento con el agravante de que el Ingreso Mínimo Vital del Estado no ha cubierto las expectativas), y se ha reservado una cantidad económica para el plan de reactivación, que no se quiere agotar dado que el objetivo es destinar ese dinero a una breve pero intensa campaña de promoción turística y de marca en los principales mercados emisores para transmitir la imagen de destino seguro y reactivar la llegada de visitantes.