El asalto al Capitolio estadounidense supone un claro «ataque a la democracia». Fueron las palabras que más se repitieron en el día de ayer por las principales formaciones políticas del archipiélago balear, que condenaron de manera unánime el «golpe alentado por Donald Trump».

Un acontecimiento que «estremece a los demócratas de todo el mundo», aseguró la presidenta del Govern, Francina Armengol, quien calificó de irresponsable la actuación de Trump al no aceptar los resultados de las elecciones. «Confío en que con Joe Biden vuelva el sentido común y se supere pronto esta etapa de crispación y fanatismo», apostilló.

Para el líder del PP balear, Biel Company, lo sucedido en Washington es «inaceptable» y un claro «ataque a la democracia», que, subrayó, «se basa en la representación parlamentaria y la aceptación del resultado electoral». Company lamentó asimismo que en España se hayan vivido en los últimos años «actos de la misma naturaleza jaleados por el populismo».

En la misma línea se pronunció la coordinadora y portavoz de Ciudadanos en Balears, Patricia Guasp, quien pidió a los partidos con representación en España «tomar nota» de lo ocurrido, «en un momento en el que la crispación se está adueñando del Congreso, parlamentos autonómicos y de la sociedad, siempre promovida por los extremos».

«Me preocupa ver cómo el populismo no parece tener límites, poniendo en jaque la democracia y dividiendo sociedades», apuntó Guasp, que reflexionó señalando que «la libertad que cuesta siglos conseguir se puede perder en un instante».

Así destrozan los simpatizantes de Trump el Capitolio Vídeo: Agencia ATLAS | Foto: Reuters

La parlamentaria de la formación naranja también expresó su preocupación por el hecho de que «en España haya un partido que apoye y jalee a Trump y siga su línea totalitaria».

En este sentido, el portavoz de Més per Mallorca, Miquel Ensenyat, avisó de «la peligrosidad de blanquear el fascismo y la extrema derecha, como está pasando en España con la irrupción de Vox». En palabras de Ensenyat, Trump «representa el fascismo y la extrema derecha, y hemos visto lo que es capaz de hacer».

«Odio a la democracia»

Según la portavoz adjunta de Unidas Podemos en el Parlament, Esperança Sans, este acontecimiento «es fruto del odio, la intolerancia y el nulo respeto a la democracia, promovidos por Trump y el fascismo». «La extrema derecha de nuestro país da apoyo a este señor y a sus métodos antidemócratas. Es inaceptable que en el siglo XXI se promuevan golpes de Estado», indicó la diputada de la formación morada.

«La democracia debe estar por encima de los populismos y los extremismos», defendieron por su parte desde El Pi, que recalcaron que «las acciones antidemocráticas no pueden quedar impunes». Un golpe de Estado en toda regla, según la portavoz parlamentaria, Lina Pons, que calificó de «vergonzoso, triste y preocupante».