El endurecimiento de las restricciones a la actividad de bares y restaurantes puede suponer la puntilla para muchos de estos negocios, según se lamenta desde las patronales del ramo. En palabras de la presidenta de Restauración-PIMEM, Eugènia Cusí, «se está comprometiendo aún más de lo que ya estaba a todo un sector, con el riesgo que ello supone de pérdida de puestos de trabajo», una afirmación compartida por su homólogo en esa misma federación sectorial de CAEB, Alfonso Robledo. En ambos casos se reconoce el mal momento por el que están atravesando las islas por lo que al nivel de contagios se refiere y la necesidad de llegar a la Semana Santa con una buena situación epidemiológica para poder poner en marcha la temporada turística, pero se insiste en que muchos establecimientos del ramo se van a quedar por el camino si no se ponen en marcha ayudas económicas directas.

Alfonso Robledo recuerda que en estos momentos la actividad de los locales de restauración solo está permitida en las terrazas, en un momento en el que el invierno ya se ha iniciado y se tienen por delante los meses más fríos, a lo que se suma ahora la exigencia de que se cierre a las 18 horas. Eso implica una caída de los ingresos sin precedentes. Eugènia Cusí recuerda que si en el conjunto de España hay un bar, cafetería o restaurante por cada 170 habitantes, en Balears la proporción es de uno por cada 91, lo que refleja la importancia de esta actividad para la economía del archipiélago y el daño que se puede hacer al empleo.

Los restauradores recuerdan el gran peso que tienen en el empleo de Balears y temen que mucho se destruya

Además, la representante de PIMEM subraya que los datos de la conselleria de Salud reflejan que los contagios que se registran en estos establecimientos son muy pocos, y que la mayoría corresponden a relaciones sociales y familiares, lo que se señala como una prueba de que las empresas del sector están haciendo un buen trabajo.

En cualquier caso, se admite que la prioridad es poder iniciar una nueva temporada turística con la reapertura de corredores seguros con los países emisores, de ahí que ambos presidentes insistan en la necesidad de aprobar ayudas directas como contraprestación a las duras limitaciones de actividad que el Govern balear ha decidido aplicar, bajo el riesgo de que durante los próximos meses se registre un cierre masivo y definitivo de muchos de estos negocios.

Apoyo del pequeño comercio

Por su parte, los presidentes de las patronales de comercio tradicional Afedeco y Pimeco, Toni Gayà y Antoni Fuster respectivamente, señalaron que la exigencia de cerrar a las 20 horas no afecta apenas a su sector, dado que ese es el horario habitual en el que se hace debido a que apenas hay clientela, y apuntaron a que la prohibición a los grandes de abrir en festivo para evitar aglomeraciones incluso puede beneficiar a los pequeños, pese a reconocer que el gran enemigo de estos últimos es en estos momentos el comercio por internet.

Por contra, las grandes superficies ya han advertido que se han tomado medidas que pueden ser contraproducentes, ya que al reducir las horas de compras se pueden favorecer las concentraciones de clientes en plena campaña de regalos de Reyes.

Eroski cerrará sus tiendas a las 20h pese a ser servicio esencial

Pese a tratarse de comercio esencial y poder cerrar a las 21:30 horas, todos los supermercados Eroski de Mallorca modificarán a partir de hoy su horario habitual, quedando éste fijado desde las 8 de la mañana hasta las 8 de la noche, durante el período de nuevas medidas de refuerzo contra la pandemia estipulado por el Govern. De esta manera informó ayer la cadena de supermercados, que defiende que este horario «es más coherente con la situación epidemiológica actual, manteniendo las mismas horas de apertura para todos los clientes y favoreciendo la reducción de la vida social».