Frente a la confusión estos días por parte de algunos residentes de Mallorca a los que se les ha denegado el embarque en diferentes aeropuertos europeos por no presentar prueba PCR, confiando hacerse un test de antígenos a su llegada a Palma, el Govern recordó ayer que «el control de los vuelos internacionales está gestionado por Sanidad Exterior y no se hace esa diferenciación entre residentes y no residentes en las islas» que sí se hace en los vuelos desde la península.

Mientras a los residentes procedentes de la península se les exige una PCR que se puede hacer gratuitamente en origen con la red de laboratorios que ha concertado el Govern, o bien hacerse la prueba de antígenos a la llegada, para cualquier pasajero procedente de un vuelo fuera de España se exige la presentación de la prueba PCR en el embarque para volar hasta Balears, al margen de si se es o no residente.

Todas estas pautas han generado cierta confusión entre algunos mallorquines que se encuentran estos días fuera de la isla y que abandonaron la misma en un momento en el que no existían estas obligaciones por parte de Sanidad. Xavi Ferré se topó con esta problemática el domingo, cuando quiso regresar a Palma desde el aeropuerto de Stansted, en Londres, y Ryanair le exigió a él y su familia la PCR para entrar en el avión.

«El principal problema es la falta de información que existe por parte de la compañía, quien nos debía haber informado de los requisitos necesarios para poder viajar», aclara el palmesano de 44 años, quien se encontraba en Londres desde el pasado 20 de diciembre.

"Da la sensación de que todo responde más a un tema económico que sanitario", denuncian viajeros perjudicados

«Nuestro billete de regreso estaba programado para el día 27 y teníamos cita para la prueba PCR el mismo día al llegar en Son Dureta. Compramos incluso un billete el día 26 y nadie nos informó de nada. Nos hemos quedado tirados en Londres hasta el día 30, que es el próximo vuelo que hay, y hemos tenido que gastar alrededor de 500 libras para pagar los test de los cinco miembros de la familia, además de comprar nuevos billetes, que en estos, al menos, sí que informan ya de las condiciones», relata.

«Me están prestando dinero para volver, pero no entiendo que hagan esto sin avisar. Se trata de una mala política de abuso de Ryanair, quien no te da opción de fecha para cambio de billete, ni informa de manera detallada de los pasos a seguir. Da la sensación de que todo parece más un tema económico que sanitario», denuncia Ferré.

Del mismo modo, otra mallorquina, Cristina Boluda, se encontró en esta misma situación el domingo, al tratar de volar desde la ciudad italiana de Bérgamo con la idea de hacerse la prueba a su llegada a Son Sant Joan. Sin embargo, la compañía aérea le impidió embarcar por no presentar la PCR negativa exigida para volar.