Bruno da Silva ha recurrido a través de su abogado, Álvaro Martín Olmos, la sentencia que absolvió a Bartolomé Cursach Hernández, hijo del empresario Bartolomé Cursach, de dos delitos de calumnias por haber suplantado supuestamente la identidad de Da Silva en un diario digital.

Los hechos se remontan a noviembre de 2017, cuando apareció publicado un comentario firmado como el citado testigo del caso Cursach en el que se afirmaba «como testigo protegido que soy, he de admitir que también sufrí presiones del juez y fiscal para que me inventara acusaciones», refiriéndose al juez Manuel Penalva y al fiscal Miguel Ángel Subirán. Tras la correspondiente denuncia de Bruno da Silva, negando la autoría y el hecho de ser un testigo protegido, la investigación policial determinó que la dirección IP del wifi desde el que se había emitido el mensaje se encontraba en el domicilio del hijo del magnate. El vástago de Cursach argumentó que había decidido quitarle la contraseña para que la wifi fuese abierta y que, por tanto, cualquiera podría haber accedido a ella. Un extremo que no se pudo comprobar porque su dispositivo desapareció y fue dado de baja cinco días después. Finalmente, el acusado fue absuelto por el juzgado de lo Penal 6 de Palma, que concluía que existían dudas racionales sobre su culpabilidad.

El abogado de Da Silva solicita que se declare la nulidad de la sentencia, ya que considera probado tanto que su representado no escribió el comentario como que el hijo de Cursach reside en el lugar donde se ubicó la IP desde la que se produjo el comentario. Alega además que es poco creíble que solicitase una wifi abierta con el peligro que eso conlleva, y recuerda que se trata del hijo del señor Cursach, al que se le acusa de varios delitos. El letrado menciona además «como hecho condicionante y determinante» que Bruno da Silva fuera condenado por calumnias al padre del acusado.