La patronal de Restauración de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Balears (CAEB) describió ayer un panorama dantesco para el sector a raíz de las restricciones adoptadas por el Govern para hacer frente a la pandemia de la covid-19. Vaticinaron la pérdida de 8.000 empleos y el cierre definitivo del 60% de bares y restaurantes de Mallorca.

Restauración CAEB aseguró ayer mediante un duro comunicado que «entre los puestos de trabajo que se perderán para siempre y la elevada reducción de horas que sufrirán los contratos que se mantengan» más de 8.000 puestos de trabajo se van a ver, el año que viene en Mallorca, «gravemente perjudicados». En este mismo sentido, afirman que más de 600 establecimientos de Hostelería (el 60%) cerrarán para siempre y el 90% del sector perderá dinero durante este ejercicio. Son las consecuencia de la crisis económica generada a partir de la crisis sanitaria de la covid 19 para un sector económico muy potente en las islas.

Todo ello, según Restauración CAEB se producirá en caso de que las medidas implantadas y anunciadas ayer lunes por el Govern no tengan efecto para paliarla, advirtieron: «Mallorca no podrá resistir una cuarta ola y supondría el fin para más de 60% del sector y para el 50% de los empleos».

Hay que recordar que la restauración es una de las fuentes económicas que sale peor parada con las medidas adoptadas ayer por el Ejecutivo autonómico para las fiestas de Navidad, una fechas que habitualmente generaban importantes beneficios. El cierre de bares y restaurantes a las 18:00 horas los vísperas de fiesta y fines de semana, así como no superar las 22:00 el resto de días, les impide poder desarrollar su actividad. De igual modo, la clausura de los interiores de los establecimientos es un golpe mortal para el sector.

Ante esta situación reclaman toda una batería de excepciones fiscales, ya que apuntan que el 70% del sector «prácticamente ya tiene cerradas sus puertas».

Quejas de los alcaldes

Por otra parte, algunos alcaldes, en concreto los del PP han sido los que han alzado más la voz, para quejarse de tenerse que «enterar por los medios» de las medidas restrictivas que estaba a punto de aprobar el Govern. La alcaldesa de Campos, Francisca Porquer, se quejó de esta circunstancia en nombre de los primeros ediles populares: «Nos piden que apliquemos y ayudemos a aplicar las nuevas medidas y no tienen ni la deferencia de informar a la FELIB», aseveró Porquer.

Antoni Salas, presidente de los alcaldes de las islas admitió que «es cierto que se esteró primero el sector de la restauración y los medios que nosotros, pero nos informaron cuando se hubo aprobado en Consell de Govern».

Més pide ayudas para el sector

El coordinador de Més per Mallorca, Antoni Noguera, también reclamó ayer ayudas urgentes del Govern, y especialmente del Estado, para los sectores afectados por las restricciones de la fase 4. Noguera indica que de no habilitarse estas ayudas se provocará un deterioro estructural de todo el tejido productivo de Mallorca.

Reclamaciones

Restauración CAEB ha hecho llegar al Govern una batería de reclamaciones para poder hacer frente al cierre casi total del sector esta Navidad. Piden la excepción de la tasa de basuras e incineración, prolongación de los ERTE hasta el mes de junio, bonificación del 10% de la tasa de ocupación de la vía pública y reducción del 50% del precio de los servicios de Emaya en Palma. Asimismo, también piden poder volver a fumar en las terrazas, bonificaciones en las cuotas de autónomos y de la Seguridad Social, entre otros.