Noviembre ha marcado la salida de los fijos discontinuos de los ERTE, que el Govern relaciona con el incremento del desempleo. El undécimo mes del año cierra con más de 85.000 parados, “cifras muy duras, según ha valorado este miércoles el conseller de Modelo Económico, Turismo y Trabajo, Iago Negueruela.

Por otro lado, un mejor comportamiento del tercer trimestre lleva al Govern a corregir la caída del PIB anual que pasa del 28 % al 25,4 %, según ha explicado Negueruela en la presentación de los datos del desempleo, acompañado por el director general de Modelo Económico y Empleo, Llorenç Pou.

El número de trabajadores en ERTE en la comunidad se ha mantenido en el último mes y noviembre se cerró con 30.962 personas incluidas en este mecanismo de protección, 170 menos que el mes anterior. De esta forma, noviembre continúa reflejando el tránsito de los fijos discontinuos desde los ERTE a cobrar de la prestación extraordinaria en marcha desde finales de septiembre y que se extenderá, por el momento, hasta el próximo 31 de enero.

El sector turístico sigue necesitando protección”, ha recalcado el conseller, que “con cautela” sitúa el inicio de la reactivación de la actividad a partir de marzo, dependiendo de la evolución de la vacunación de la covid y la mejora de las pruebas diagnósticas.

"El sector turístico sigue necesitando protección"

Iago Negueruela - Conseller de Modelo Económico, Turismo y Trabajo

Mientras, 17.000 trabajadores, provenientes en su mayoría del sector turístico y su cadena de valor se han incorporado a nuevos ERTE, se trata de personal que más que por la ausencia de turismo ha visto cómo sus empresas se veían afectadas por nuevas limitaciones por cierres perimetrales, como en Manacor o Ibiza.

Así, de las 151.658 personas que a finales del mes de mayo se encontraban dentro de un Expediente de Regulación Temporal de Empleo, 120.696, un 79,6%, ya han abandonado los ERTE.

De las 30.962 personas que todavía hoy se encuentran protegidas por un ERTE, 26.102 están en Mallorca, 1.601 en Menorca, 3.144 en Ibiza y 115 en Formentera.

Negueruela ha insistido en el que “ese gran escudo social” que son los ERTE está funcionando en las islas, una figura “imprescindible” en estos momentos.

Por otro lado, la afiliación en noviembre desciende hasta las 421.954 personas trabajadoras, con una caída del 4 %, más de 19.000 personas, lo que pone a Baleares en una situación “muy complicada” y “de alta vulnerabilidad”. Es la mayor caída en el conjunto del Estado, que registra un 0,17% de incremento intermensual de la afiliación. Parte de esta caída de la afiliación se explica por la salida de los ERTE de los trabajadores fijos discontinuos.

Las afiliaciones se desploman más a nivel interanual. Respecto del mismo mes del año pasado, en noviembre ha caído la afiliación un 6,67%, convirtiendo a la comunidad en la que lidera el descenso a nivel estatal (-1,8 %) por el peso del turismo en su economía. Aún así Negueruela destaca que el nivel de empleo se sitúa en niveles similares a noviembre de 2017, “uno de los momentos años de nuestra historia”..

En cuanto al paro, con 85.300 desempleados, a nivel interanual se incrementa un 37,3%, muy por encima de la media estatal (20,4%), debido sobre todo al tránsito de trabajadores fijos discontinuos desde los ERTE hacia la prestación extraordinaria.

Respecto a la coyuntura económica en el tercer trimestre de 2020, tras el desconfinamiento y la limitada actividad sobre todo de julio, la Conselleria ha constatado una mejoría del 19,7% respecto al segundo trimestre del año, momento en que prácticamente la actividad fue nula, y por encima del crecimiento nacional, cifrado en el 16,7%. Así las cosas se ha recalculado la previsión anual de la caída del PIB y se corrige al alza en tres puntos, lo que sitúa a las Baleares en una caída del PIB del 25,4% y no del 28,8% como se estimó al principio de la pandemia.