Un juzgado de la ciudad de Collado Villalba, en Madrid, está investigando una presunta estafa cometida en Mallorca por una empresa que se dedica a la comercialización, entre otros productos, de fotocopiadoras. Un juez de Palma también investigó el caso, a raíz de la denuncia de varios perjudicados, pero ha decidido inhibirse hacia el otro juzgado, porque se trata de hechos que están conectados.

De momento, son cuatro los perjudicados que han presentado esta querella en Palma y lo han hecho a través del abogado Miquel Forteza Rey. La querella se presenta contra seis personas, desde el consejero y presidente de la empresa, a consejeros y comerciales.

Esta empresa ofrece un servicio que consiste en el alquiler y mantenimiento de equipos informáticos, principalmente ordenadores y fotocopiadoras de una conocida marca del sector. A los clientes se les ofrece la financiación de estos elementos técnicos a través de contratos de renting con distintas entidades financieras. El cliente compra la maquinaria y va abonando un pago mensual a medida que va utilizando la fotocopiadora. La cuota mensual es siempre la misma, aunque no se abona a la empresa que vende la máquina, sino a la financiera.

Según se describe en la querella, después de vender la primera fotocopiadora, el personal de la empresa se ponía en contacto con los clientes. Ofrecían nuevos productos, mucho más modernos, y les proponían cambiar la fotocopiadora, a pesar de que la mayoría todavía no la había terminado de pagar. Los comerciales aseguraban a sus clientes que el primer renting quedaría anulado y que únicamente tendrían que pagar un único préstamo, a una financiera distinta, y que la cuota del préstamo no iba a ser mucho más alta. El vendedor retiraba la primera fotocopiadora más antigua y entregaba la más moderna.

Ante estas condiciones, muchos clientes aceptaron la oferta. Cambiaban de máquina, por una más moderna, pagando prácticamente el mismo dinero. Sin embargo, los clientes se encontraron con la sorpresa de que el primer préstamo no se cancelaba. El banco que financió la compra de la primera máquina seguía cobrando los préstamos, al tiempo que también se cobraban las cuotas por la segunda fotocopiadora. Es decir, los clientes estaban pagando el doble por el mismo servicio, tras la oferta presentada por la empresa ahora investigada. Los perjudicados, antes de presentar la denuncia, intentaron solucionar el tema con la propia empresa. Las respuestas que recibieron, según se describe en la querella, eran siempre excusas, afirmando que se trataba de un problema circunstancial, que iban a solucionar de inmediato. Sin embargo, los clientes continuaron pagando los dos préstamos. También contactaron con las financieras, que no sabían nada del acuerdo que habían alcanzado con la empresa, pero que ellos seguirían cobrando el préstamo que habían concedido.

Implicados en varias ciudades

Los perjudicados denuncian que la empresa ha recibido el dinero por la venta de los elementos técnicos que comercializa. Ha conseguido vender muchas más máquinas, a través de estas maniobras delictivas, y además se han apoderado de las fotocopiadoras antiguas, que ya no son suyas, puesto que las habían vendido y cobrado. Varios de los perjudicados que han acudido al juzgado a denunciar los hechos intentaron primero solucionar el problema con los responsables de la empresa que comercializaba este producto. Hablaron tanto con los empleados de Mallorca que habían realizado las ventas, como con los directivos nacionales. Esta negociación no sirvió de nada, puesto que todos ellos recibieron promesas de que el problema de financiación se solucionaría, pero los clientes continuaron abonando las dos cuotas de la financiación.

Según se ha averiguado, no solo existen perjudicados en Mallorca, sino en otras ciudades, tal como demuestra que un juzgado de Collado Villalba también investigue a esta empresa por presunta estafa.