El Govern rescatará con 300.000 euros a la Cruz Roja y al Banco de Alimentos por el descenso en la cantidad de alimentos recogidos en campañas que este año no han podido realizarse de manera presencial por las restricciones de la pandemia. Esta subvención directa de la conselleria de Asuntos Sociales será aprobada por el Consell de Govern el próximo lunes.

La Gran Recogida organizada por el Banco de Alimentos, este año en formato virtual por las restricciones, ha hecho acopio de una cantidad insuficiente de comida para colmar las necesidades de unas entidades sociales desbordadas por la emergencia social que ha causado la presente pandemia.

Preocupación en el sector

La campaña, sin voluntarios que recogiesen los alimentos físicamente en los supermercados, ofrecía como alternativa realizar una transferencia bancaria o una donación económica en caja. Pero no ha tenido la respuesta esperada, precisamente cuando las entidades sociales necesitan más ayuda.

El Banco de Alimentos recibirá 130.000 euros y la Cruz Roja otros 170.000 porque actúa en las cuatro islas. Ambas ONG adquieren y distribuyen los alimentos entre otras entidades como Mallorca Sense Fam, Monti-Sion o Càritas, que los reparten a las familias que los necesitan.

Estas ONG han trasladado a la conselleria de Asuntos Sociales que pilota Fina Santiago su «preocupación» porque temen no poder prestar ayuda al creciente número de familias que acuden en busca de una bolsa de comida y otros productos de higiene básicos como pañales, jabón y compresas. Solo el Banco de Alimentos abastece a unas 30.000 familias de la isla, casi el doble que antes de la pandemia.

La conselleria de Asuntos Sociales espera que esta ayuda directa sirva para que el Banco de Alimentos y la Cruz Roja mantengan en marcha su maquinaria de distribución durante un inicio de 2021 que se presagia muy complicado en una Mallorca que acumulará ya prácticamente un año sin apenas actividad turística.

Las entidades que surten de alimentos y productos básicos a familias vulnerables han detectado desde hace tiempo un creciente número de personas que califican de ‘normalizadas’. Es decir, trabajadores con ingresos bajos o en ERTE que necesitan una bolsa de comida porque no llegan a fin de mes tras afrontar gastos inaplazables como el alquiler y la electricidad.

Esa ayuda se ha hecho indispensable para muchas familias que han tocado fondo por la crisis y que desmienten la creencia de que solo demandan estos servicios quienes están en una situación de extraordinaria vulnerabilidad.

Otros 40.000 euros

Es la segunda vez que Asuntos Sociales destina una partida extraordinaria para que el reparto solidario de alimentos siga fluyendo. A comienzos de la pandemia la conselleria transfirió 40.000 euros al Banco de Alimentos y la Cruz Roja para afrontar una demanda de ayuda que estaba escalando a niveles propios de la crisis de 2008.

Otros 25.000 euros fueron destinados directamente a esas otras entidades más pequeñas que criban y reparten entre los beneficiarios. Asuntos Sociales tiene previsto otorgarles otra subvención directa en 2021 para que se mantengan a flote. El requisito es que puedan acreditar al menos dos años prestando este tipo de ayuda.

Asuntos Sociales espera que la llegada de las vacunas permita reactivar progresivamente la actividad económica a aflojar la presión que actualmente soportan las entidades.