El Consell de Mallorca ha decidido reducir de forma drástica la velocidad máxima permitida a los vehículos que circulen por la Vía de Cintura, el tramo que atraviesa la ciudad de Palma. De los 120 kilómetros por hora que se puede circular en estos momentos, a partir del mes de febrero la velocidad se reducirá a 80 kilómetros. Esta medida, que ha sido criticada por muchos conductores, fue anunciada ayer por la presidenta del Consell, Catalina Cladera, y por el conseller de Carreteras, Iván Sevillano. Los responsables políticos justificaron esta medida que afectará a miles de conductores que a diario circulan por esta carretera, por razones medioambientales. Con la reducción de la velocidad los vehículos contaminarán menos.

Cladera detalló que el Consell de Mallorca se ha propuesto también mejorar la fluidez del tráfico, reducir el nivel de ruido en las viviendas situadas en los alrededores de Vía de Cintura y bajar el número de accidentes que se producen en esta área de circulación.

Sevillano, por su parte, explicó que su departamento lleva meses trabajando para encontrar una solución a los problemas que se producen en estos momentos en la Vía de Cintura. Explicó que, pese al alto nivel de circulación que asume esta carretera, el Consell de Mallorca no se plantea la posibilidad de añadir un nuevo carril, dado que ello supondría destruir territorio para realizar esta ampliación. Por ello, se han buscado otras alternativas.

Soluciones

El conseller del área de carreteras aseguró que su departamento ha estudiado muchos informes y, además, ha valorado las soluciones que se han planteado en otras grandes ciudades. En todas ellas, según Sevillano, la solución para reducir los atascos ha sido bajar la velocidad.

Aseguró que, si bien no han sido los atascos que se producen en la Vía de Cintura (por el alto nivel de tráfico que asume), la principal razón por la que se ha adoptado esta decisión viaria, el cambio se debe a razones medio ambientales. Y si bien reconoció la dificultad para convencer a los conductores de los beneficios de circular más despacio, insistió en la necesidad de adoptar medidas para bajar los niveles de contaminación. Sevillano explicó que los atascos se producen porque la mayoría de conductores buscan los carriles por los que pueden circular más rápido. Ello ocasiona muchos cambios de ritmo en la circulación y obliga a otros conductores a ir frenando. Por ello, según el conseller, si todos los conductores circulan a la misma velocidad, es decir, 80 kilómetros por hora, estas situaciones de peligro no se van a producir, ya que no tendrá sentido los cambios de carril porque todos los vehículos viajarán a la misma velocidad.

De momento, no está previsto que esta reducción drástica de velocidad se extienda por todas las carreteras de Mallorca. Solo afecta a Vía de Cintura y se limita al tramo entre Portopí y el Portixol, en ambos sentidos. Una vez superado este tramo el conductor podrá pisar de nuevo el acelerador y circular a una velocidad máxima de 120 kilómetros por hora. «Está más que estudiado que circulando más despacio todo fluye mejor», insistió Sevillano.

La Asociación Provincial de Autoescuelas de Balears (ABA) aseguró ayer que la reducción del límite de velocidad de la Vía de Cintura no disminuirá el número de accidentes de manera significativa y tampoco reducirá los atascos. La presidenta de la ABA, Juana Ribas, indicó que la nueva normativa no eliminará los atascos porque la vía «se colapsará igual a 80 que a 120 kilómetros por hora».

La Oposición cuestiona esta reducción

Los dos partidos de la Oposición en el Consell de Mallorca han criticado esta decisión anunciada ayer por el equipo de Gobierno.

Así, el PP recriminó al conseller Sevillano que no haya convocado desde hace más de un año la comisión de Mobilitat para acordar estos cambios. El PP considera que se podría entender reducir la velocidad en algunos tramos, pero no en toda Vía de Cintura. Mauricio Rovira criticó que se obligue a circular más lento por Vía de Cintura que por otras carreteras convencionales.

El Pi también criticó esta decisión, que calificó de «improvisada».