El proyecto Power to Green Hydrogen, que utilizará los antiguos terrenos de la fábrica cementera Cemex de Lloseta para la producción de hidrógeno renovable, es una iniciativa “ilusionante”, un ejemplo de innovación y una “oportunidad” de negocio para desarrollar en las islas el proceso de transición hacia el uso de las energías renovables. Todo ello gracias a la colaboración público-privada y el apoyo del Gobierno central y de la Unión Europea. De esta manera la planta estará preparada para generar esta energía limpia a finales de 2021. Esta es una de las principales conclusiones que resaltó Belén Linares, directora de Innovación en Energía de Acciona, durante el encuentro digital sobre el hidrógeno verde como motor para la industria, organizado el pasado martes por Diario de Mallorca con el patrocinio de Acciona.  

El hidrógeno verde en Mallorca, “un proyecto ilusionante y sostenible” hacia las energías renovables DM

En el mismo sentido se expresó Aitor Urresti, director general de energía del Govern balear, al remarcar que se trata de un plan estratégico que permitirá diversificar la economía hacia las renovables y “pondrá en el punto de mira a Balears a nivel nacional e internacional” más allá de la identificación de las islas con el turismo, manifestó el representante de la administración balear.

Las ventajas de esta tecnología renovable, sus principales aplicaciones, principalmente en el sector turístico y en el transporte colectivo así como los beneficios sociales, económicos y medioambientales que generará en las islas en general y en Lloseta en particular centraron la mesa redonda digital, moderada por el asesor energético Fausto Oviedo y que contó además con la participación de representantes de los organismos implicados en el desarrollo de este proyecto como Jordi Llabrés, vicerrector de Innovación de la UIB; Antonio González, vicepresidente de AeH2 y Tomeu Ripoll, teniente de alcalde de Lloseta.

Antonio González, vicepresidente de AeH2.

Antonio González, vicepresidente de AeH2.

Los ponentes coincidieron en señalar que la iniciativa que se desarrollará en Lloseta es una de las más completas de España y la primera en el país que demostrará las ventajas del uso del hidrógeno verde, ya que, tal como apuntó Belén Linares, “cubrirá las necesidades de las empresas que necesitan disminuir las huellas de carbono y eliminar las emisiones de CO2”. De hecho, Linares definió este plan, impulsado por Acciona junto a Enagás, Redexis y Cemex, como una gran “oportunidad de negocio” con capacidad para generar entre 13 y 14 megavatios al año y hasta 330 toneladas anuales de hidrógeno verde. Entre los usos más destacados enumeró su aplicación en los autobuses de la EMT de Palma así como en los rent a car y las cadenas hoteleras. Acciona aboga por dar un impulso al proceso de transición energética ya que la demanda actual de hidrógeno verde en España es equivalente a 1.500 veces la producción prevista del proyecto de Mallorca y está previsto que crezca hasta 34.000 en 2030, tal como recordó Linares. Entretanto, auguró que en los próximos diez años esta tecnología “tendrá costes competitivos a medida que se desarrolle el valor de esta nueva energía”.

Por su parte, Aitor Arresti, director general de energía del Govern balear, recordó que la reconversión de la antigua fábrica de Cemex para generar hidrógeno verde ha permitido solucionar varias cuestiones como la reconversión de Lloseta y la necesidad de llevar a cabo la transición energética en las islas. En opinión de Arresti, una muestra de la trascendencia de este plan es que “ha conseguido una financiación de diez millones de euros de las instituciones europeas”.

La colaboración público-privada es otro de los aspectos destacados de esta iniciativa balear que promueve la descarbonización. En este sentido, destaca la participación de la Asociación Española del Hidrógeno (AeH2), formada por numerosas entidades y empresas promotoras de la implantación del hidrógeno. Su vicepresidente, Antonio González, explicó que la Comisión Europea ha marcado unos objetivos para el plan de energía renovable en 2030 con unas previsiones de producción de 300.000 toneladas de hidrógeno verde al año. “De esta manera podemos evitar la emisión de 13 millones de toneladas de CO2 anuales”, indicó González.

La Universitat de les Illes Balears (UIB) también está presente en este programa ofreciendo “una perspectiva científica y neutral”, tal como la definió Jordi Llabrés, el vicerrector de Innovación. El profesor destacó que este plan actuará como “un laboratorio de Europa en Balears que aglutinará el conocimiento sobre la aplicación de las renovables en los entornos insulares”. Otra de las contribuciones de la universidad balear a este plan sería la formación de trabajadores cualificados en el sector de las renovables con el fin de conseguir una mayor “diversificación económica en las islas que no dependan solo del turismo”. La reestructuración de la antigua fábrica de Cemex hacia las energías más sostenibles en Lloseta ha sido acogida con esperanza “por los beneficios sociales, económicos, medioambientales y las elevadas oportunidades de empleo que reportará”, según señaló el alcalde de esta población, Tomeu Ripoll quien avanzó que el consistorio prevé invertir los ingresos generados en proyectos educativos y sociales en la localidad.

El moderador, Fausto Oviedo (izq.) atiende las intervenciones de los ponentes en un momento de encuentro virtual en el club de este rotativo. B. Ramon