El Govern de las Illes se muestra reacio a volver a imponer un confinamiento poblacional al conjunto de su ciudadanía pero, a día de ayer, un total de 5.337 mallorquines (más de 6.780 baleares) no podían salir de sus hogares por ser casos activos de coronavirus (2.413) o contactos estrechos de los mismos (2.924) obligados a guardar cuarentena tras dar positivo en una prueba PCR.

Estos datos los aporta Lucía Moreno Sancho, enfermera que coordina el área de rastreo de la central covid. La coordinadora detalla que los casos, término que emplea para designar a todas las personas que han dado positivo por coronavirus, son en estos momentos unos 3.070 en todo el archipiélago ya que en Eivissa y Formentera se encontrarían en esta tesitura más de 500 personas y en Menorca una cifra superior a los 130.

“Los casos deben permanecer confinados en sus domicilios y, en la medida de lo posible, aislados en una habitación del resto de la familia durante al menos diez antes de poder darles el alta. Aunque, eso sí, para considerarlos curados deben estar los tres últimos días sin síntomas. Si les llamo el día 8 y me dicen que siguen con síntomas, no les doy el alta”, explica la coordinadora.

Con los contactos estrechos se pueden dar hasta tres supuestos, explica Moreno. El primero de ellos es que sea un contacto con sintomatología a la que la PCR que se le realiza sale positiva, momento a partir del cual pasa a ser considerado ya un nuevo “caso” que debe pasar encerrados los preceptivos diez días como en el supuesto anterior.

En este punto, la experta matiza que los casos que llegan a los tres últimos días de los diez de confinamiento sin síntomas, reciben el alta a partir del décimo sin tener que hacerles una nueva PCR y que esta saliera negativa. “Reciben el alta sin PCR tras estar diez días encerrados siempre que en los últimos tres no manifiesten síntomas”, aclara.

El segundo supuesto sería el de un contacto estrecho que se muestra asintomático pese a lo cual su PCR sale positiva. A estas personas se les hace un estudio serológico mediante una extracción de sangre. Ese test determina si en el organismo hay anticuerpos IGG que revelarían que la persona ya ha estado en contacto con el virus y no solo se habría inmunizado, sino que tampoco tendría la capacidad de trasmitirlo. “Con un IGG positivo consideramos que esta persona tiene la infección resuelta y no debe guardar cuarentena en su domicilio, podría salir normalmente a trabajar. Con ellos tampoco debemos hacer un estudio de sus contactos”, explica el protocolo vigente.

Muy diferente sería que la serología determinara que no ha tenido contacto previo con el virus y entonces estaríamos ante el tercer supuesto: un “caso” asintomático que deberá guardar la cuarentena como cualquier otro. En esta situación se encuentran hoy en día 3.712 personas en todo el archipiélago con más de 2.900 de ellas solo en Mallorca.

Moreno Sancho aporta más datos de las labores de rastreo. Como que la media de contactos estrechos por caso asciende a cuatro. Así como que el tanto por ciento de contactos que pasan a ser considerados casos es del 11,26% en Mallorca, muy similar al 11,01% que de media se da en Balears.

Admite que con la llegada de los test de antígenos (que ya se hacen en los centros de salud desde el pasado lunes), prueba que ofrece el resultado en tan solo veinte minutos, se les está incrementando el trabajo. “A las 11 una persona puede estar yendo a su centro de salud con síntomas y a las doce podemos estar ya buscando a sus contactos estrechos”, explica la coordinadora recordando que estos test se han demostrado eficaces en personas mayores de 18 años con síntomas y en los cinco primeros días de ellos.

Concluye la coordinadora de rastreos explicando que esta tarea se realiza de manera ininterrumpida de 8 de la mañana a 8 de la noche de lunes a domingo y que la desarrollan un total de 54 rastreadores cada día, treinta de ellos militares que, agradece, “nos están ayudando mucho”.