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La espera para operarse pasa de 95 días en marzo a 148 en agosto

Casi 12.000 personas aguardaban para entrar en un quirófano a finales de verano y 42.172 para ser visitados por un especialista

Una imagen de archivo de una intervención quirúrgica llevada a cabo en Son Espases.

Una imagen de archivo de una intervención quirúrgica llevada a cabo en Son Espases. HUSE

Un usuario de la sanidad pública esperaba este pasado mes de agosto 53 días más de media para operarse que otro que lo estuviera haciendo en el mes de marzo, cuando la pandemia de covid todavía no había trastocado todo el panorama asistencial.

Así, si la demora media para entrar en un quirófano en marzo era de 94,97 días, el pasado mes de agosto esa espera promedio se había incrementado hasta los 148 días. Estos 53 días de espera añadidos suponían un incremento porcentual de casi el 56% desde inicios de la primavera. En esta tesitura se encontraban a finales de agosto casi 12.000 (11.995) baleares.

Y es que además es un hecho que los hospitales públicos no están operando al ritmo que estaban acostumbrados a consecuencia de una espada de Damocles que pende sobre su capacidad asistencial que responde al nombre de covid-19.

En el hospital de referencia de esta comunidad, sin ir más lejos, informaron de que en estos momentos se están dando prioridad a las intervenciones de procesos oncológicos, a las operaciones preferentes (término con el que designan todas aquellas intervenciones que no pueden esperar) y a las urgentes, esto es, todas aquellas que se presentan de forma inesperada.

«Aparte de estas, se intenta operar todo lo que se pueda», señalaron fuentes oficiales de Son Espases resaltando que en estos momentos, a diferencia de lo que ocurrió durante la primera oleada, «se sigue haciendo cirugía mayor ambulatoria (sin ingreso hospitalario posterior)».

Las consultas con los especialistas, pese a que muchas se hacen ya de forma telefónica o telemática, también padecen los efectos de la covid-19. A finales de agosto había 42.172 personas esperando una cita una media de 67,56 días. Cinco meses antes, en marzo, lo hacían con una demora promedio de 44,60 días.

Como se recordará, durante el estado de alarma ha quedado en suspenso el decreto de garantía de demora que garantizaba derivaciones a otros hospitales públicos o privados en caso de reclamaciones por esperas superiores a los seis meses para ser operado o de dos meses para ser visitado por el especialista.

Pues a finales de agosto había 4.850 pacientes que llevaban esperando más de 180 días un hueco en un quirófano cuando al inicio de la pandemia tan solo había 1.209 personas en esa situación de largo retraso, cuatro veces menos.

Y la situación de las consultas con el especialista no está mejor: 15.359 de los 42.172 pacientes que figuraban en esta lista de espera lo hacían desde hace más de 60 días frente a los 8.438 que habían superado la demora media máxima en el mes de marzo.

Incluso la publicación de estos datos y cifras acumula retraso. En el portal del IB-Salut ya deberían figurar las listas de espera de septiembre aunque desde este mismo departamento achacaron el retraso a que «el gabinete técnico va a tope con los mapas y las zonificaciones de coronavirus».

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