El ayuntamiento de Palma y el Consell de Mallorca, al igual que la conselleria de Medio Ambiente del Govern, se encuentran con las manos atadas y no pueden actuar contra el poblado de combate que ha construido el Ejército en la zona protegida de Son Suredeta, junto a la urbanización de son Vida. Desde Cort criticaron que en aras a la Defensa Nacional y en zona militar «se pueda actuar fuera de las «reglas del juego urbanístico en zona protegida».

La edil de Modelo de Ciudad y Urbanismo, Neus Truyol, lamentó que se «construya un poblado de combate y maniobras en una ciudad pacifista como Palma». Truyol añadió que le parece «indignante» que las obras llevadas a cabo en una Área Natural de Especial Interés (ANEI), por el hecho de que son para la Defensa Nacional, «no estén sometidas a la obtención de licencia, evaluación de impacto ambiental y otros controles municipales».

La edil recordó que la zona de Son Suredeta afecta a un espacio natural con «valores ambientales a proteger». Ante esta situación, desde Cort reclaman que el Ejército y el ministerio de Defensa deba comunicar a las administraciones locales cuando realiza estas construcciones. «Defensa no puede actuar como un ente ajeno a las reglas de juego urbanísticas que siguen promotores y constructores, y mucho menos actuar de forma unilateral en un ANEI», aseveró Neus Truyol.

El Ejército construye un poblado afgano para simular asaltos en un área natural junto a Son Vida

Por otra parte, desde el departamento de Territorio del Consell de Mallorca también indicaron que el ministerio de Defensa, bajo la cobertura de Defensa Nacional, «no necesita solicitar ningún tipo de licencia ni autorización para construir».