Los docentes de Baleares de Primaria y Bachillerato determinarán si un alumno pasa de curso, una decisión que no quedará supeditada a la existencia de suspensos, según dos resoluciones publicadas este martes por la Conselleria de Educación, Universidad e Investigación en el Boletín Oficial de les Illes Balears (BOIB).

Ante la necesidad de adaptar la evaluación del alumnado del curso 2020-21 a la nueva organización del sistema educativo con motivo de la pandemia, la Conselleria de Educación, Universidad e Investigación ha informado, en una nota de prensa, de los criterios de evaluación en el aprendizaje del alumnado de Primaria y de Bachillerato. Esta regulación se añade a las instrucciones ya publicadas para el alumnado de ESO.

Estas instrucciones se basan, por un lado, en los criterios establecidos por el Ministerio de Educación y Formación Profesional en el Real Decreto Ley del pasado 29 de septiembre, y por otro lado, en las orientaciones sobre los aspectos curriculares, de ordenación académica y metodológicos del segundo ciclo de educación infantil y educación primaria y de secundaria y bachillerato para el curso 2020-21 que se publicaron en la Resolución del 27 de julio.

Así, con los criterios que ha establecido el Gobierno, el número de materias suspendidas deja de ser el criterio fundamental sobre la promoción de curso y esta pasa a ser una decisión colegiada del equipo docente, que es el principio de base que recogen todas las leyes educativas desde la LOGSE.

La Conselleria ha subrayado que se trata también de "una muestra de la confianza" en los equipos docentes para tomar "las mejores decisiones" para sus alumnos, de forma colegiada y no como una "simple suma de decisiones individuales sobre el número de materias suspensas".

Educación ha matizado que "en ningún caso esto no supone un aprobado general", porque para la promoción y titulación se requiere que el equipo docente, de manera colegiada, establezca "unos criterios de promoción fundamentados en la progresión del alumnado y en la consecución de los objetivos generales de la etapa y el desarrollo de las competencias clave".

En cuanto a los aspectos comunes en los criterios para Primaria, ESO y Bachillerato, se considerarán elementos esenciales del currículum aquellos que posibilitan al alumnado lograr los aprendizajes competenciales correspondientes a los objetivos de la etapa.

Así, las programaciones docentes tendrán que priorizar las competencias y secuenciar los contenidos, los criterios de evaluación y los estándares de aprendizaje evaluables esenciales para cada nivel educativos de la etapa e integrar los que no se hayan logrado el curso pasado.

Se tienen que priorizar los objetivos de cariz más competencial por delante de otros más conceptuales, para potenciar el desarrollo de las competencias clave. Las programaciones docentes de Lengua y Literatura castellana y catalana tienen que estar coordinadas por niveles, tanto en su contenido como en la temporización y metodología.

Los criterios de evaluación y calificación tienen que tener el grado de flexibilidad suficiente como para adaptarse a cada caso. Las programaciones de aula tienen que favorecer el aprendizaje competencial a través de la realización de proyectos interdisciplinarios, trabajos de indagación e investigación con el uso de las TIC.

Los referentes de la evaluación tienen que ser los objetivos de cada materia, y más específicamente los criterios de evaluación que se consideren relevantes, dado su carácter orientativo, con las prioridades que se han establecido en el marco de las programaciones docentes.

En el proceso de revisión de las programaciones docentes, se tienen que contemplar nuevas estrategias e instrumentos de evaluación de carácter más competencial, que permitan valorar la evolución del alumnado en cualquier de los tres escenarios que se pueden dar durante el curso.

La evaluación de alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo se tiene que regir por los mismos referentes establecidos para el resto.

Sobre los aspectos destacados de la resolución de Bachillerato, las principales novedades que presenta la resolución son que para tener el título, la media de todas las materias tiene que ser 5, el retorno de la evaluación extraordinaria de segundo de Bachillerato a junio y las vías para la obtención del título de los estudiantes procedentes de Formación Profesional.

De este modo, los centros tienen que organizar pruebas extraordinarias de evaluación los días 1, 2 y 3 de septiembre para los alumnos de primero de Bachillerato y entre los días 22 y 25 de junio para los de segundo.

En el contexto de la evaluación continua, para la calificación final extraordinaria se tienen que tener en cuenta la evolución del alumnado durante el curso, la evaluación de las actividades de recuperación y el resultado de la prueba extraordinaria.

Los criterios de promoción y titulación se tienen que fundamentar en la evolución del alumno en el conjunto de las materias y la madurez académica en relación con los objetivos. Por eso, la repetición se considera una medida de carácter excepcional.

La promoción o titulación de los alumnos no quedarán supeditadas a la no existencia de materias sin superar. Por lo tanto, este número no puede ser un criterio determinante para la no promoción o titulación. Así, la decisión de promoción o titulación lo tiene que tomar el equipo docente correspondiente.

Para facilitar la superación de las materias del bloque de admisión de la Prueba del Bachillerato para el Acceso a la Universidad (PBAU), los alumnos del Bachillerato reducido pueden matricularse en el curso de preparación de la PBAU que se imparte en el IEDIB.

La recuperación de las materias de los alumnos que han promocionado con materias pendientes del curso 2019-20, atendidas las condiciones excepcionales derivadas de la educación a distancia, tiene que ser un objetivo prioritario.

Para el alumnado que ha promocionado con asignaturas suspendidas que no tienen continuación en el curso actual podrán hacer durante el primero y segundo trimestre pruebas de recuperación parciales. Si no se supera se podrá presentar a una prueba final de recuperación durante el tercer trimestre.