Nueva voz de alarma sobre la crisis social que ya recorre Balears y que anticipa un 2021 aciago. La Red para la Inclusión Social-EAPN en las islas ha advertido de que este año ha atendido un 25% más de usuarios como consecuencia de la pandemia; un 30% de ellos demandaban esa ayuda por primera vez. 

"No bastará con la ayuda que damos normalmente, hay que buscar políticas y alternativas para conseguir una mínima justicia social", ha subrayado Margalida Jordà, presidenta de la Red para la Inclusión Social.

Esta plataforma, que agrupa a una treintena de entidades dedicadas a erradicar la exclusión social, ha presentado esta mañana su Informe sobre el Estado de la pobreza en Balears en 2020. Es un documento de referencia que pone cifras a esta lacra en las islas desde que empezó a publicarse hace una década. Sin embargo, este año es una fotografía que ha quedado desenfocada por la pandemia.

"Las aproximaciones que se están haciendo sobre los efectos de la pandemia no dejan espacio al optimismo", ha destacado Andreu Cloquell, vicepresidente de la Red de Inclusión Social. "Tras la crisis de 2008 el PIB estatal bajó un 9%. La previsión del FMI es que este año baje un 13%, pero en Balears la bajada será del 20%. Los efectos sobre la población más vulnerable serán muy graves", alertó Cloquell.

El informe, presentado con motivo del Día Internacional por la Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social, que se celebra el sábado, es una radiografía previa a la pandemia que, por tanto, no representa el presente con exactitud. Sin embargo, arroja datos muy preocupantes: 180.000 personas estaban en 2019 en situación de riesgo de pobreza, el 15,1% de la población de Balears. 

Es una disminución de tres puntos con respecto a 2018 pero, como ha dicho Cloquell, la situación será "mucho más perjudicial" como consecuencia de los efectos de la pandemia. Y ha lanzado una reflexión: "180.000 personas en riesgo de exclusión es una cifra muy alta en un momento en que en teoría íbamos muy bien".