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Análisis

Son Gotleu se cerró sin excepción, en Arquitecte Bennàzar hay clases

El Govern efectúa distinciones por “especial incidencia”, ausentes en el primer confinamiento

Un barrio de la “ciudad compacta” que patrocina Neus Truyol.

Un barrio de la “ciudad compacta” que patrocina Neus Truyol.

Las declaraciones más esotéricas sobre la Palma contemporánea corresponden a Neus Truyol, que ya con la pandemia a cuestas patrocinaba “una ciudad compacta”. Sorprende esta proclama en una teniente de alcalde de Ecología, que representa a un partido ecosoberanista. Las secuelas de la compactación han conllevado el confinamiento de barrios a la desesperada, para frenar el impacto de la pandemia.

El coronavirus también desea una ciudad compacta, porque la condensación facilita su subsistencia al saltar de unos seres humanos a otros. La densidad urbana ha sido fundamental en la propagación mundial de la pandemia. Palma era un macizo humano antes de la llegada de Truyol, y este presunto logro de la izquierda ya ha obligado a crear sendos ghettos en Son Gotleu y Arquitecte Bennàzar. Con alguna peculiaridad.

Según publicó ayer el Boletín Oficial, el Govern no se enteró hasta el pasado lunes de una súbita “acumulación de casos” en la barriada de la Plaza de Toros, y solo gracias a un dictamen de “la directora asistencial del Servicio de Salud”. Si el ejecutivo balear adoptara la higiénica costumbre de leer sus propios informes epidemiológicos, el viernes 11 ya hubiera comprobado que Arquitecte Bennàzar encabezaba la propagación de la pandemia, sin necesidad de que se lo comunicaran los periódicos. Y dado que el estudio científico no se improvisó apresurado, sino que recogía datos de semanas atrás, la situación alarmante se vivía desde agosto. La biografía del coronavirus ha demostrado que el retraso de semanas, en el reconocimiento de la crisis y en la adopción de medidas atropelladas, las vuelve estériles y agrava el problema inicial.

La resolución publicada en el BOIB que confina Arquitecte Bennàzar es idéntica a la de Son Gotleu, a lo largo de seis páginas de tupida tipografía. Con una salvedad notable, la intervención inaugural en la barriada desfavorecida se efectuó en bloque, afectando a toda la cobertura del centro de salud correspondiente.

Madrid copia a Palma el arresto domiciliario por barrios, lo cual significa que Palma está tan mal como Madrid

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Son Gotleu se cerró sin distinciones basadas en “la especial incidencia en determinadas áreas” que aparece en Arquitecte Bennàzar, y que en realidad pretende salvaguardar excepciones. En primer lugar, asombra que el Govern que admite que ha sido el último en enterarse, también presuma de un conocimiento exhaustivo de la penetración calle por calle de la pandemia. Este envidiable control pormenorizado no se compadece con la situación de Mallorca, al frente de las regiones más contagiadas de Europa.

En segundo lugar, sería fácil admitir que una barriada palmesana tenga más “zonas de especial incidencia” que otra. Ahora bien, sorprende que Arquitecte Bennàzar amontone tantas excepciones que el perímetro se contorsiona en una línea quebrada, en tanto que Son Gotleu no dispone de una sola manzana donde amaine la virulencia de la pandemia. 

Sin ánimo de ofender a los epidemiólogos, ha habido mayor ímpetu al localizar excepciones en una barriada que en otra. Porque, en tercer lugar, sorprende que la Plaza de Toros reúna tantas zonas libres de virus por ninguna de Son Gotleu, cuando la incidencia global es superior en la barriada con excepciones que en la carente de zonas excluidas.

Surge aquí la única diferencia minúscula entre el impulso documental que apoya ambas resoluciones confinadoras. El estudio que sustenta la clausura en bloque de Son Gotleu lleva la firma “del jefe del servicio de Epidemiología”. El enclaustramiento con excepciones de Arquitecte Bennàzar se delega en el informe citado de “la directora asistencial del Servicio de Salud”. 

Dadas las conclusiones de ambos informes, no puede hablarse de un criterio unánime en el seno del Govern. Al sacar del confinamiento a las calles que limitan el perímetro, en este caso por igual en ambas barriadas, en Arquitecte Bennàzar se produce una discriminación clamorosa entre las viviendas de las manzanas de los vértices. Estas consideraciones resultan superfluas a la hora de instalar un macetero o de compactar una ciudad, pero adquieren relieve ante una limitación de derechos fundamentales.

El cierre de barrios palmesanos va a ser imitado en las zonas meridionales de la capital de España. Si Madrid copia a Palma el arresto domiciliario por zonas, la situación en Madrid y en Palma reviste la misma gravedad. El policonfinamiento sustituye a los confinamientos innombrables.

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