"No te fíes del hotelero mallorquín. Suele tener mucho músculo y apalancamiento financiero y mucho orgullo también, lo que me parece bien". Así las cosas, vistas desde la perspectiva de un hotelero foraster afincando en la isla, no hay ninguna duda de que se viene una temporada de ventas. No serán muchos los activos hoteleros que salgan al mercado. Sin embargo, no hay dudas de que "va a haber que vender", aseguran fuentes del sector. "Todavía hay que dejarlo macerar un poco más, por el tema del orgullo".

El ambiente que se respira es el siguiente. "Nadie quiere salir el primero a la palestra, como cuando estabas en clase". Sin embargo, algunas compañías medianas tendrán que poner a la venta algún activo para "capear el tránsito hasta abril" y ya "están dando muestras". Se necesita 2021 para hacer caja y mientras es necesario que las hoteleras estén saneadas. "Y no creo que ninguna empresa esté en esa situación", concluyen fuentes cercanas a los fondos de inversión. Además, no hay que olvidar a las compañías que han hecho grandes inversiones en nuevos proyectos, por ejemplo en México. Y el Caribe o la temporada alta en Canarias no parece que vayan a dar alegrías a los hoteleros presentes allí.

"El mallorquín no vende a menos que le maten y menos a precios de derribo. Aguantará", opina Jaume Horrach. Salen a la venta hoteles, pero "con precios irreales", por lo que es difícil cerrar transacciones: los fondos "buscan gangas", considera el hotelero. Aun así, no descarta que surjan operaciones de venta cuando los créditos ICO se terminen.

"Creo que van a salir muchos nombres de cadenas pequeñas, medianas, grandes y de propietarios independientes", advierte Tolo Deyà y menciona a los que emprendieron reformas, arrastran deudas por la quiebra de Thomas Cook o que han salido perdiendo abriendo esta temporada. El economista cree que "como destino no nos podemos permitir esa descapitalización" con la entrada de fondos de inversión.

Partiendo de la incertidumbre actual, Francisco Albertí, socio responsable de KPMG en Balears, defiende que se facilite a las empresas "medidas dirigidas a su supervivencia".

"El punto de disrupción al que nos ha llevado esta crisis -continúa Albertí- puede agilizar la predisposición de asociaciones estratégicas, concentraciones o unificaciones de marca entre grupos empresariales medianos". Para el exdirectivo de Iberostar, no está claro que vayan a regresar a las islas el mismo número de turistas de otros años ni la oferta aérea: "No creo que vaya a ser así", por lo que habrá que adaptar el modelo de producto.

Es obvio que va a haber operaciones de compra-venta y que no serán a los precios anteriores a la crisis, pero tampoco con grandes descuentos, puntualizan fuentes del sector. Fondos como HIP o Azora buscan activos en primera línea, no estamos en la anterior crisis y no son oportunistas.

Sin desvelar cómo van las conversaciones de la fusión de BlueBay con Be Live, la hotelera de Globalia, -"no hay nada firmado"-, Ramón Hernández , CEO de la primera hotelera citada, reafirma su creencia en ese tipo de alianzas y la oportunidad que suponen para que otras cadenas pequeñas se adhieran.

Ginés Martínez, CEO de Jumbo Tours,asegura que están "atentos a cómo empieza a sonar la música y el baile", pendientes de sinergias y todo lo que pueda suceder, con oportunidades "sobre la mesa". "Esta es la crisis de la paciencia -afirma- si has hecho los deberes queda aguantar el temporal y prepararse para la vuelta". Hasta 2021.