"Yo estaba en la plaza que hay frente al edificio de la comandancia de Balears, en Palma, y escuché una fuerte discusión entre un hombre y una mujer que estaban dentro de un coche, con el motor en marcha, parados en un semáforo", recordó ayer el agente de la Guardia Civil de Eivissa que, finalmente, tuvo que detener al conductor del vehículo para evitar que la mujer acabara mal herida.

"Me acerqué al coche y vi a una pareja joven y también vi que el hombre estaba dando puñetazos a la mujer en la cara y el pecho, así que rápidamente me identifiqué como agente de la Guardia Civil y le dije que dejara de golpear a la mujer, que apagara el motor y que saliera del coche", explicó ayer el agente. "El hombre me hablaba en italiano y no salía del coche, así que le saqué a la fuerza", añadió el agente, que había tenido que viajar a Palma por un asunto laboral y estaba, vestido de paisano, haciendo tiempo para tomar el avión de regreso a Eivissa.

"Enseguida llegaron varias personas al lugar y me preguntaron si me podían ayudar, así que, mientras ponía los grilletes al hombre, le pedí que uno cruzara la calle y avisara a la Guardia Civil", dijo el agente.

Finalmente, fueron los agentes de la Policía Nacional quienes se llevaron detenido al joven, arrestado por la presunta comisión de un delito de lesiones y de violencia contra la mujer.

El agente de la Guardia Civil que la semana pasada impidió la agresión machista en Palma es el mismo que, en junio del año pasado, redujo en la calle, en el centro de Eivissa, a un hombre armado con una pistola que acababa de atracar a tres trabajadoras de Repsol que en ese momento iban al banco a ingresar 20.000 euros. Unas semanas después, este mismo agente consiguió detener a un hombre que, fuera de sí, había intentado prender fuego en el interior de un piso de la ciudad de Eivissa y que incluso llegó a acuchillar levemente a un agente de la Policía Local.

Agresión machista

Un hombre de 53 años ha sido detenido en Palma por golpear a su pareja y amenazarla de muerte en el transcurso de una discusión surgida después de salir de un bar a primeras de la madrugada, informó la Policía Nacional. El presunto autor está acusado de un delito de malos tratos en el ámbito familiar. Los hechos se produjeron de madrugada en Pere Garau.