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Medio ambiente

El consumo de agua en Mallorca cae un 41,6% por el cese de la actividad turística

Durante los meses de marzo a julio se ha abastecido a la población con 4,5 millones de toneladas menos que en el mismo periodo de 2019 - La apertura de puertos y aeropuertos frenó el desplome a finales de junio

Imagen del Gorg Blau, el principal embalse de Mallorca, que suministra a Palma.

Imagen del Gorg Blau, el principal embalse de Mallorca, que suministra a Palma. Miquel massutí

La pandemia del coronavirus está teniendo efectos devastadores para la economía y la salud, pero también se están viendo importantes beneficios ambientales. Uno de ellos es un recurso escaso como el agua que, a raíz del cese de la actividad turística en Mallorca por el virus, su consumo ha caído un 41,6% durante los primeros meses de 2020 con respecto al mismo periodo de 2019. Según datos de la Agencia Balear del Agua (Abaqua), de la conselleria de Medio Ambiente, que se encarga del suministro a la población en alta desde los acuíferos y de la producción de las desaladoras, entre marzo y julio se dejaron de consumir la friolera de 4,5 millones de toneladas de agua con respecto a los mismos meses del pasado año.

Entre enero y julio de 2019, en Mallorca se consumieron 10,8 hectómetros cúbicos (millones de toneladas). El pasado año fue un año considerado de los buenos en el sector turístico y el consumo se disparó unos 3 millones de hectómetros cúbicos. Sin embargo, en lo que llevamos de 2020, el caudal de agua consumida es de solo 6,3 millones de toneladas. Esta diferencia, que se puede consultar en las gráficas y tablas que acompañan estas líneas, da una idea de la incidencia del turismo sobre un recurso natural como es el agua. Prueba de ello es que en enero y febrero de este año, los consumos son similares o incluso superiores a los de 2019.

Un dato muy importante que reflejan las cifras recopiladas por la conselleria de Medio Ambiente sobre consumo de agua es que, con la apertura de puertos y el aeropuerto de Son Sant Joan. En los meses de abril y mayo, en pleno confinamiento y sin ninguna actividad turística, el caudal de agua utilizado en Mallorca fue de un 55% menos en abril y un 57,3% menos en mayo respecto a los mismos meses de 2019. No obstante, la bajada del consumo en junio, con la llegada de los primeros turistas, es de solo el 37%, mientras que en julio es de un 47,6% con respecto al mismo mes de 2019.

Las diferencias en los caudales

Si analizamos las diferencias de caudal consumido por meses, vemos cómo en enero de 2019 en Mallorca se utilizaron 684.998 hectómetros cúbicos, mientras que en este mismo mes de 2020 lo superamos con 688.812 hectómetros cúbicos. En febrero se experimentó ya una ligera bajada, pasando de 747.546 hectómetros cúbicos en 2019 a 740.840 este año. Marzo sigue la tendencia a la baja, ya que en 2019 se consumieron 1,3 millones de hectómetros cúbicos de agua y este ejercicio tan solo 847.940. En abril pasamos de 1,4 millones de hectómetros cúbicos el pasado año a una caída importante de 674.982 en 2020. Lo mismo ocurre en mayo, donde en 2019 se utilizaron dos millones de hectómetros cúbicos y durante todo este mes de 2020 solo 888.443.

En junio es cuando el desplome del consumo se suaviza, coincidiendo con la apertura de puertos y el aeropuerto, y empiezan a llegar turistas. El pasado año se utilizaron en Mallorca en ese mes 1,7 millones de metros cúbicos, mientras que este año 2020 han sido poco más del millón. En julio, la bajada de consumo es un poco menor que en junio, pero la actividad turística sigue activa. Es cierto que en niveles muy inferiores a años precedentes. Ese mes de 2019, el consumo de agua en nuestra isla superó los 2,7 millones de hectómetros cúbicos, mientras que durante este año ha sido de 1,4 millones.

Hay que tener en cuenta que los entre 7 y 8 millones de turistas que pueden llegar a pasar por Mallorca entre mayo y julio representan más del 70% del consumo de agua de la isla. Piscinas, varias duchas diarias y riego de jardines, entre otros muchos usos turísticos, disparan el caudal de agua utilizado. En los últimos años, muchos hoteles han instalado sistemas de eficiencia hídrica, utilizando el agua de las duchas para los inodoros o el riego de jardines. Sin embargo, llenar las piscinas, tanto para uso turístico como para particular, es una de las actividades que mayor consumo de agua genera en Mallorca.

Las reservas hídricas al alza

Joana Maria Garau, directora general de Recursos Hídricos del Govern, explica que en años anteriores "el nivel de prealerta de sequía ya estaba activado en mayo y junio, mientras que en estos momentos tenemos las reservas hídricas de todas las islas en el 65%, lo que significa contar con un 14% más de agua que el pasado año por estas fechas". Garau también comenta que esta diferencia es aún más acusada en Mallorca. En 2019 en estas mismas semanas, los acuíferos mallorquines contaban con un caudal del 51% de su capacidad, mientras que en estos momentos superan el 68%. Ello se traduce en una diferencia positiva del 17%.

Hay que recordar que Balears consume al año en torno a las 225 millones de toneladas de agua. De estas, 120 millones se destinan al consumo humano, con el sector turístico como principal consumidor del caudal, tal y como demuestran estas cifras. El resto se usa para actividades industriales o agrícolas.

Por otra parte, la configuración de Mallorca como isla, con la concentración masiva de población en Palma, es otra de las cuestiones que ha evidenciado la bajada de consumo de agua en Mallorca a raíz del cese de la actividad turística provocada por la pandemia de la covid-19. Excluyendo Palma, el agua utilizada en nuestra isla durante el primer semestre de 2020 fue únicamente un 27,1% inferior a los consumos registrados el pasado año, cuando incluyendo la capital balear el desplome es del 41,6%. Juan Calvo, secretario general de Abaqua, explica que estos consumos de agua se refieren a las cifras del suministro a los municipios, si bien indica que existen localidades que cuentan con recursos propios, como es el caso de Palma con los embalses y acuíferos de su propiedad. Palma adquiere agua de las desaladoras y de las reservas del Govern

Municipios costeros y de interior

En los municipios costeros la bajada de consumo ha sido acusada, si bien no tan significativa como la del conjunto de Mallorca con la inclusión de Palma. La caída del consumo en Calvià con respecto al pasado año es del 26,5% y 1,5 millones de hectómetros cúbicos menos que en 2019.En Andratx el descenso es del 20,4% y unos 252.502 hectómetros cúbicos que se han dejado de consumir de un año a otro. Otro ejemplo de localidad costera eminentemente turística es Platges de Muro, donde el consumo de agua ha bajado el 56,5% este año con respecto al anterior, cuando no había pandemia y la actividad turística estaba a pleno rendimiento. En pueblos de interior con escaso turismo, el desplome del consumo de agua es más moderado. En Marratxí se ha cifrado en un 8,7%, en Santa Maria en un 5,5% y en Maria de la Salut en un 11%.

Depuradoras

La bajada del consumo de agua implica que el caudal de fecales que llega a las depuradoras de Mallorca desciende en porcentajes similares. Juan Calvo, secretario general de Abaqua, asegura que han detectado un descenso muy importante del volumen de agua que llega a las depuradoras con respecto a años precedentes. Ello evitará este año que se produzcan vertidos al mar de los emisarios.

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