La Audiencia Nacional ha rectificado el criterio del ministerio de Interior y a través de una sentencia ordena que se premie como se merece, a uno de los guardias civiles que participó en el rescate de un espeleólogo en Cala Romàntica (Manacor), llevado a cabo hace tres años.

Se trata de uno los dos guardias civiles que participó en el rescate más espectacular que se recuerda en Mallorca, con el que se logró salvar la vida al deportista Xisco Gràcia, un experto en espeleología que quedó atrapado casi tres días en una cueva de Cala Romàntica. Las 60 horas que pasó el deportista atrapado a casi 800 metros de la cueva resultaron muy largas, pero la pesadilla concluyó gracias a la valentía de compañeros de Gràcia y de los agentes de la Guardia Civil, que no tuvieron miedo en sumergirse para ir en busca del desaparecido.

El ministerio de Interior, una vez valorado el informe que realizó la Guardia Civil, reconoció el mérito de este operativo, pero solo concedió el máximo galardón al guardia civil que se sumergió y rescató a Xisco Gràciasolo concedió el máximo galardón al guardia civil que se sumergió y rescató a Xisco Gràcia. El otro agente, en cambio, si bien también recibió una medalla, fue de menor entidad, a pesar de que había participado desde el primer momento en el operativo y estuvo estudiando la cavidad para buscar el camino adecuado para encontrar al desaparecido.

Este agente especialista en actividades subacuáticas tuvo que acudir a los tribunales para que se le reconocieran los mismos méritos que a su compañero, y por tanto reclamó su derecho a recibir la misma medalla.

Los tribunales le reconocen el mérito ya que, si bien no fue él quien se sumergió, participó en el operativo de rescate, que fue un trabajo en equipo.

El rescate concluyó el día 17 de abril del año 2017. Xisco Gràcia llevaba más de dos días atrapado bajo la cueva, después de romperse el hilo guía que le hubiera permitido localizar la entrada. Un compañero suyo dio la voz de alarma y a partir de ese momento se organizó un operativo de rescate, en el que participaron socios de varios grupos de espeleólogos, montañeros y el grupo Geas de la Guardia Civil.

Antes de sumergirse, todos los expertos realizaron un detallado estudio de la topografía de la cavidad y se establecieron los procedimientos que se realizarían. Además, como la localización iba a ser complicada, se acordó crear una serie de grupos para que se sumergieran e iniciaran el rescate. Quien encontró al deportista fue el sargento de la Guardia Civil y un experto en espeleología, que fue marcando el camino hasta localizar la cavidad donde se encontraba su compañero. A la vuelta los dos rescatadores invirtieron su posición, situándose el desaparecido entre los dos. El regreso fue complicado, ya que en la cueva había muy poca visibilidad. Sin embargo, durante más de una hora de inmersión, lograron sacar vivo a Xisco Gràcia, quien a pesar de esperar casi tres días a que lo rescataran, se encontraba físicamente bien. El tribunal apela al derecho a la igualdad y en base a ello considera que se debe premiar de la misma manera, tanto al sargento que bajó a la cueva y rescató al espeleólogo, como al otro compañero que coordinó desde tierra todo el operativo. Por esta razón, los jueces consideran que ambos se merece la misma medalla. Se trata del distintivo rojo, que conlleva una paga económica.